El gran conflicto en el siglo XXI: ¿el acceso al agua potable?. Leonardo Boff

El gran conflicto en el siglo XXI: el acceso al agua potable?

28/10/2014

Publico aquí una charla dada en la Universidad de Rosario, Argentina en 2010 por ocasión de la inauguración de la cátedra del agua. El texto es escrito en portuñol con los debidos errores para los cuales pedimos comprensión de los lectores y lectoras. El problema del agua en São Paulo y también en Rio, pero especialmente en el Semi-arido del Nordeste de Brasil nos obligan a repensar el problema del futuro del agua dulce en este siglo XXI.  Hay el riesgo de grandes conflictos entre los pueblos para garantizar el acceso a los fuentes de agua. Solamente con una gobernabilidad planetaria nos es posible evitar tales conflictos y la muerte de millones y millones de personas: Lboff

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Quiero empezar con una espléndida noticia, talvez la más importante que las Naciones Unidas han proclamado después de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En 21 de júlio de 2010 la ONU en una sesión con todos los representantes de los pueblos, aprobó: “el agua potable y segura y el saneamiento básico constituyen un derecho humano esencial”.

Esta declaración cuya iniciativa partió del Presidente de Bolivia Evo Morales Ayma y apoyada por 35 paises, todos del Sur del mundo, fué aprobada con gran dificultad, por 124 votos en favor, 42 abstenciones y ningún voto contrario. Las naciones ricas como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Rusia, Japón y toda la Comunidad Europea se opusieran duramente, a raiz de los intereses comerciales que sus empresas multinacionales tienen con el mercado del agua.

Esta deliberación decisiva para el futuro de la humanidad y para toda la comunidad de vida, practicmente fué silenciada por los medios de comunicación, por que contradice sus intereses materiales. Es verdad que no es todavia una resolución vinculante con valor jurídico lo que significa que las grandes empresas de privatización del agua continuarán con sus negocios, pero con una diferencia: ahora pueden ser combatidas y denunciadas como violadores de un derecho humano vital.

Tales denúncias cuentan con una legitimación inalienable, sustentada por el organo polîtico mas alto de la humanidad que es la ONU. Una vez establecido este derecho esencial, su destino es imponerse como una realidad que pertenece a todo Estado de Derecho y ofrece a los ciudadanos una fuerza de revindicación que nadie puede poner en cuestión ni negar. Por lo tanto, estamos de cara a un hecho de gran trascendencia para el futuro de todas las formas de vida que necesitan de agua para vivir, incluso la Madre Tierra, llamado el Planeta Azur.

  1. La situación del agua en el mundo

Antes de abordar el tema especifico, quiero presentar unos datos, seguramente, conocidos por muchos, sobre la situación del agua en el mundo.

Hay mucha agua. La Tierra está cubierta en un 70% de agua. Su cantidad permaneció constante en los ultimos 500 millones de años. Existe cerca de 1 mil y 360 millones de km cúbicos de agua en la Tierra. Si por hipótesis, tomáramos toda esta água y la distribuyeramos homogeneamente sobre la superficie terrestre, la Tierra como planeta se quedaria mergullada hasta tres km de profundidad.

Pero 97,5% del agua es salada y solamente 2,5% es agua dulce. Mas de dos tercios de esta agua dulce se halla en los polos, en las glaciares o en los altos de las montañas(69%) y las demas (29,9%) son aguas subterraneas en los acuíferos, 0,9% está en los humedales y 0,3% en los rios y lagos de donde sale el agua accesible al consumo humano. De estes 0,3%, el 70% se destinan a la agricultura, el 20% a la industria, el 10% al consumo domestico y el 5% para desendentación de los animales y otros seres que necesitan de agua.

El acceso es cada vez mas precario a raiz de la creciente desertificación, deflorestación y contaminación de los lagos, de los ríos y de las lluvias acidas. Saneamiento mal hecho, uso de detergentes no biodegradables, utilización abusiva de agro-toxicos contaminan los niveles freáticos; los efluentes industriales lanzados en los ríos producen envenenamiento y muerte a los organismos vivos y ponen en jaque la fragil y compleja cadena de la reproducción de la vida.

No obstante todo esto, el agua sigue abundante en el planeta pero con una muy mala gestión. La renovación de las aguas es de 43 mil km cubicos anuales, mientras el consumo humano es estimado em 5 mil km cubicos al año.

El gran problema es que el agua viene desigualmente distribuida : 60%  se halla solamente en 9 países, mientras 80 otros países enfrentan grave escasez. Poco menos de 1 mil millones de personas consonmen el 86% del agua existente mientras que casi 2 mil millones viven en zonas con escasez de agua y 3 mil millones no tienen agua corriente a menos de 1 km de distancia. El consumo es tambien muy desigual: un africano utiliza 10 litros al dia, un europeo occidental, 150 y un norteamericano 425.

Se prevee que en 2020 seran 3 mil millones con insuficiencia de de agua y 2 mil millones sin saneamiento basico, ocasionando 85% de las enfermedades. Según la FAO presumese que en 2035 cerca de 5 mil millones de personas seran gravemente afectadas por la crisis del agua potable.

Afirma una gran especialista del agua, la canadiense Maude Barlow en su libro Agua: pacto azul (2009):” La población global triplicó en el siglo XX pero el consumo de agua aumentó siete veces. En 2050, quando tendremos 3 mil millones de personas más, necesitaremos de 80% de mas agua solamente para la alimentación. Y no sabemos de donde vendrá esta agua”(p.17).

Brasil comparece como la potencia natural del agua, con 13% de toda agua dulce del mundo con 5,4 trillones de metros cubicos, a pesar de que esté desigualmente distribuida. Lo peor es que 46% de nuestra agua dulce es desperdiciada, lo suficiente para abastecer toda Francia, Belgica, Suiza y el Norte de Italia. Nos hace absolutamente falta de una responsable cultura del agua.

Ninguna cuestión hoy es mas importante que esta del agua. Dependemos menos del desarrollo económico y tecnológico do que de los bienes y servicios naturales básicos que garantizan la vida en sus multiplas formas y consecuentemente nuestro propio futuro. Entre estes bienes el agua es el principal.

El agua se está transformando en un factor de instabilidad planetaria. Puede provocar guerras de gran devastación para abrir camino a las fuentes de agua potable, especialmente en el Oriente Medio, en el Sur de Asia, en Australia y en varios países de Africa.

Por otra parte, puede propiciar gran solidaridad y cooperación entre todos los pueblos. Se hace cada vez mas fuerte el clamor por un pacto social mundial alrededor del tema “agua”.

Como respuesta a este clamor se creó el FAMA – el Forum Alternativo Mundial del Agua – ya en marzo de 2003 en Florencia, Italia. Junto a este intento se piensa crear la Auctoridad Mundial del Agua, una instancia de gobierno, público, cooperativo y solidario a nivel de las grandes cuencas hídricas internacionales buscando una distribución más equitativa del agua según las demandas regionales.

Paralelamente se está urdiendo un Contrato Mundial del Agua. Seria un contrato social mundial ao rededor de lo que efectivamente nos puede unir, ya que nadie puede vivir sin agua. De esta forma, estaria garantizada la cadena de la vida, indisolublemente ligada a la existencia del agua.

Hay que garantizar a todos, al menos 50 litros de agua potable y sana. Este contrato pone una exigencia clara a los Gobiernos y a las empresas de no llevar el agua a los mercados, ni considerarla simplemente com una mercancia.

Hay que incentivar la cooperación de todo tipo para impedir que tantos mueran en consecuencia de la escasez de agua o de aguas maltratadas. Diariamente mueren 6 mil niños y niñas estrctamente de sed. Los medios nada refieren sobre esta tragédia. Pero esto equivale a 10 aviones Boeing que caen diariamente en el Oceano con la muerte de todos los pasajeros. Esto si sería un gran noticia de conmoción mundial. Igualmente se podria evitar que 18 millones de de niños y niñas dejen de frecuentar la escuela por que son obligados a buscar agua a 5-10 km de distancia.

  1. Las crisis estructurales del siglo XXI

Después de esta larga introducción, vamos abordar la problable situación del agua en el siglo XXI. Como será nuestro siglo, es un enigma.

Vale recordar la advertencia del grande historiador Eric Hobsbawn en la ultima frase de su conocido libro La era de los extremos( 1995):”Nuestro mundo corre el riesgo de explosión y de implosión. Tiene que cambiar. No sabemos hacia adonde estamos yendo. Si la humanidad quiere tener um futuro recognocible, no puede ser por la prolongación del pasado o del presente. Si vamos tentar construir el tercer milenio sobre esta base, fracasaremos. El precio de nuestro fracaso, o sea, la alternativa para el cambio de la sociedad, es la oscuridad”(p.562).

Para equilibrar este escenario dramático, cito Jacques Attali, consejero de Mitterand y de Sarkozy en su libro Una breve historia del futuro (2008). El prevee la derrocada del hiperimperio, después la balcanización del mundo con conflictos regionales que demandan la superación de la hiperviolencia y finalmente de cara a la autodestrucción del ser humano vendrá el triunfo, dentro del siglo XXI, de la hiperdemocracia planetaria, con una Tierra hospitalaria para todos los pasajeros de la nave espacial de la vida (p.219).

De todas las formas, veo que nos encontramos dentro de una inmensa crisis de civilización que contiene riesgos pero tambien nuevas oportunidades. Todo va a depender de como vamos a enfrentar tres crisis que me parecen estructurales y que afectarán directamente el agua: la crisis del sistema-Terra, a creciente crisis social mundial y la crisis provocada por el calientamiento global. Para una de estas crisis, unas pocas palabras.

El dia 23 de septiembre de 2008, una semana después de haber estallado la crisis economico-financiera, se constató el ultrapasaje de la Tierra. Este dia fue llamado de The Earth Overshoot Day. (el dia del ultrapasaje de la Tierra). Los datos de los que acompañan el estado del planeta, nos confirman que la Tierra ultrapasó en 30% su capacidad de auto-regeneración. Después de siglos de sistemática explotación de sus bienes y servicios, ya no consigue por si misma, reahacerse. Entró en un proceso de caos que está afectando los principales ecosistemas, disminuyendo la biodiversidad, aumentando la desertificación de tierras cultivables, haciendo desaparecer mananciales a raiz de la creciente deflorestación. Si quisiéramos universalizar el bien estar de los paises ricos para toda la humanidad, necesitaríamos de 3 Tierras iguales a esta que tenemos.

Esto significa que ya no podemos seguir con el sistema de produccion y consumo implantado en todo el mundo, por que la Tierra ya no aguanta. Es un planeta pequeño, viejo y con biens limitados. No soporta un proyecto de crecimiento ilimitado. Ahora empezó el tiempo del mundo finito. Y tenemos que adecuarnos a esta finitud. La gran cuestión ahora no es como salvar el sistema economico-financiero sino como proteger el planeta e salvar la vida amenazada y como la economia puede ayudarnos en esta tarea urgente.

De la crisis social mundial ya conocemos los datos. Es consecuencia de un modo de producción que crea inmensa riqueza, de una parte, a costa de una grande degradación de la naturaleza y de la creación de una perversa injusticia social, por otra. Los 20% mas ricos consomen 82,4% de todas las riquezas de la Tierra mientras los 20% más pobres tienen que contentarse con 1,6% de estas riquezas. La reciente crisis economica-financiera elevó el número de pobres de 860 millones para un mil milón y 20 millones. Dentro de años, dicen los expertos de la FAO, tendremos entre 150-200 millones de refugiados climáticos que van a crear incomensurables problemas políticos.

La crisis del calientamiento global: no estamos yendo al encuentro del calientamiento. Ya estamos dentro de él. La rueda ya empezó a girar y no hay como pararla. Solo podemos disminuirle la velocidad, adaptandonos a la nueva situación y mitigando sus efectos dañinos. Ese calentamiento es más que una fase de la geofisica de la Tierra que siempre existió. En su mayor parte es consecuencia de la actividad humana irresponsable que intentó dominar la naturaleza aplicandole extrema violencia. Con la acumulación de dioxido de carbono ya realizada y el metano que es 23 veces más agresivo que el CO2 la fiebre de la Tierra va a subir 2 grados Celsius. Esto va afectar la biodiversidad y generar los eventos extremos. Si no hacemos lo suficiente de forma coordenada y global, ocurrirá con gran probabilidad el calientamiento abrupto El clima en meados del siglo o hasta antes, puede llegar a 4-6 grados Celsius, como ha advertido la Comunidad Cientifica norteamericana. Con esta temperatura, ninguna forma de vida que hoy conocemos. puede subsistir, incluso la vida humana.

Nunca la humanidad se ha confrontado con tal urgencia que puede significar su desaparecimiento. O superamos el individualismo crónico de nuestra cultura rumbo a la cooperación de todos, o entonces vamos al encuentro de lo peor, del camino ya percorrido por los dinosaurios.

Para superar las tres crisis necesitamos de cambiar de paradigma civilizatorio. Como afirma la Carta de la Tierra, “tenemos que inaugurar un nuevo comienzo con cambios en la mente y en lo corazón”.

Si el paradigma imperante de los ultimos siglos era la dominación, ahora tiene que prevalecer el paradigma del cuidado . El cuidado es una relación amorosa y respectuosa con la Madre Tierra. Cura la heridas pasadas y previne las futuras. La producción se hará, no para la acumulación, sino para la sustentación de toda la vida, respectando los limites de cada ecosistema y los ritmos de la naturaleza, con gran sentido de equidad y de solidaridad para con las futuras generaciones a quienes pertenece tambien la Tierra.

  1. El agua en el siglo XXI

Todas las tres crisis afectan directamente el agua con los datos que hemos referido anteriormente. Talvez el calientamiento global tendrá consecuencias catastroficas sobre su suplimiento a gran parte de la población mundial. Si se produce, como preveen algunos expertos, el cruce entre el calientamiento global y la escasez de agua potable, poderán ocurrir pérdidas graves de consechas necesarias para la alimentación de millones de personas. El hambre aumentará de forma amenazadora.

Con referencia al agua se traba, en este momento, un gran debate que se presenta con los seguientes terminos:

El agua es fuente de vida o fuente de lucro? El agua es un bien natural, vital, común e insubstituible o un recurso hidrico que debe ser tratado como una mercancia?

Aquí se confrontan dos visiones del agua: una ecosistémica y otra mercadológica.

Empezemos por la mercadológica. Ella se inscribe dentro de la lógica de la actual sociedad que ha puesto lo económico como el eje estructurador de toda la vida social esvaciando la política y enviando al limbo la ética. De una economia de mercado hemos pasado hacia una sociedad de mercado, lo que Karl Polaniy llama “la Gran Transformación”. Todo es hecho mercancia y con todo se puede lucrar. El agua es vista como un recurso que, por ser escazo, gana más y más precio.

Se verifica una veloz correra mundial para la privatización del agua. Surgieron “los señores del agua” como las grandes empresas: las francesas Vivendi, Suex-Lyonnaise, la alemana RWE, la inglesa Thames Water y la americana Bechtel y United Utilities. Estan fuertemente presentes con la comercialización de agua mineral, la Nestlé, la Coca-Cola y la Danone. El mercado del agua involucra mas de 100 mil millones de dolares.

La ultima frontera en el proceso de privatización es el agua. Esta privatización obedece a la logica imperial. Sin agua no hay vida. Quien controla el agua, controla la vida. Y quien controla la vida detiene el poder. Pero el agua no puede ser un bien económico como cualquier otro. Está tan conectada con la vida, que es vida. Y la vida no puede ser transformada en mercancia y puesta en la especulación de los mercados. El agua contiene otras dimensiones antropologicas, culturales, simbólicas y espirituales que la hacen preciosa y cargada de valores, que en si, no tienen precio. La vida es más que recurso, es un bien insubsituible.

Por eso se hace urgente la otra visión del agua, la ecosistémica, que afirma el agua como un bien natural, común a toda la biosfera, esencial para la vida de todos los organismos vivos y insubstituible. Hay que considerar el agua dentro del ecosistema general, el sistema-Tierra que es compuesta en gran parte por agua (70%) y después con los sistemas particulares, como de los ríos, de los lagos y de las humedades bien como con el sistema-florestas y el sistema-climas sin los cuales el agua no existe. No es suficiente garantizar la calidad fisico-química del agua, sino su dimensión biológica y antropológica que se inserta dentro de una visión más amplia de la ecologia, como ecologia social, mental y integral.

Aquí nos ayuda enormemente la declaración de la ONU de que el acceso al agua y al saneamiento basico constituye un derecho humano fundamental. Es un arma que disponemos para enfrentar a los “señores del agua” que no visan compartir nada, ni alimentar la cooperación y la compasión hacia los que sufren graves insuficiencias de este bien esencial, sino solo ganar y acumular.

Importa tambien reconocer que las dos visiones, por mas que se contrapongan mantienen cierta relación. El agua es un derecho humano esencial y el poder publico, asociado con organizaciones de la sociedad, debe garantizar el acceso suficiente para todos.

Pero como el agua es un bien escazo y demanda una compleja estructura de captación, conservación, tratamiento y distribución, implica una inegable dimensión económica. Esta, entre tanto, no puede prevalecer sobre la otra, del derecho esencial, al reves, debe facilitar su implementación. Las eventuales ganancias deben estar concordes con la naturaleza común e insubstituible del agua.

  1. Una revolucion del agua

La gravedad de las crisis que se avoluman, estan amenazando la vida humana y de toda la comunidade de vida. Defender el agua es garantizar el derecho a la vida para todos. Para eso se necesita de una verdadera revolución. Talvez la gran revolución del siglo XXI sea la revolución del agua dulce y sana. Como todos somos ecointerdependientes, todos estamos involucrados en esta revolución, caso contrário, destruiremos el futuro común.

Para este propósito, antes de todo, hay que reconocer el agua como património común de la biosfera y de la humanidad y la condición para la permanencia de la Tierra como Gaia, como un superorganismo vivo.

Para que el acceso sea efectivo, se hace urgente articular las sociedades a nivel local, nacional e internacional en la forma de una geosociedad con una corresponsabilidad colectiva. Esta comunidad humana global presupone el despertar de la conciencia etica y espiritual para la cooperacion universal y para el cuidado atento a todo el circuito hidrológico. Este despertar debe perpasar todas las instancias sociales, las comunidades, las escuelas, los medios de comunicación, las artes, las religiones y las instituciones generadores de sentido.Especialmente para las religiones es el agua uno de los simbolos más fuertes y universales de la vida, de la purificación de la vida humana y de la realidad divina que es un fuente de donde brota agua viva para la eternidad del destino humano.

Como paises latinoamericanos que tenemos, por lo general, gran disponibilidad de agua, tenemos que abrirnos a las demandas mundiales de los que necesitan agua. Junto con un Hambre Zero Universal, importa añadir una Sed Zero Universal. Agua es comida, por que no hay alimento que no contenga agua ni asimilación del alimento sin la ayuda del agua. Ambos, comida y agua, significan salud, ciudadania, democracia participativa. Ambas buscan el mismo fin: la vida y la vitalidad de las personas y de todos nuestros compañeros y compañeras de la comuidad de vida terrenal. Aquí está la grande y verdadera revolución posible y necesaria, la revolución del agua. Queremos ser atores en esta revolución y no solamente espectadores y beneficiarios.

Literatura minima

Agudo, P.A., Crisis global del agua: valores y derechos en juego. Cuadernos Cristianismo y Justicia, n. 168, Barcelona 2010.

Ball, P., Life’s matrix: a biography of water, Farrar/Strauss e  Giroux, N.Iork 2000.

Barlow, M., Blue gold –The global water crisis and the  commodification of the world’s water supply, San Francisco, IFG 1999.

Barros, M., O Espírito vem pelas águas, E. Loyola, São Paulo 2003.

Beozzo, J., Agua é vida. Dom de Deus e responsabilidade humana, CESEP/Paulus, São Paulo 2003.

Bougerra, M.L., As batalhas da água. Por um bem comum da  humanidade. Vozes, Petrópolis 2004.

Clarke, R., Wasser. Die politische, wirtschatliche und ökologische  Katasttrophe- und wie sie bewältigt werden kann. Piper, München 1991.

Infanti, L. M., Danos hoy el agua de cada dia. Carta Pastoral, Aysén 2008.

Petrella, R., L’eau, bien commun de l’humanité, Labor et Fides,  Bruxelles 1999.

Petrella, R., O manifesto da água. Argumentos para um contrato mundial, Vozes, Petrópolis, 2002.

Rebouças, A. et alii, Aguas doces no Brasil. Capital ecológico, Uso e Conservação, Escrituras Editora, São Paulo 2002.

Vasey, C., L’eau: source vitale de votre santé. Les méfaits de la déshydrataation, Jouvence, Genève 2002.

*Leonardo Boff, teólogo, filósofo y escritor, representante de la Iniciativa Mundial “Carta de la Tierra” y portador del prémio alternativo de la paz 2001 por el Parlamento sueco.   

La urgencia de refundar la ética y la moral. Leonardo Boff

La urgencia de refundar la ética y la moral

27/10/2014

Actualmente una de las mayores demandas en los grupos, en las escuelas, en las universidades, en las empresas, en los seminarios de distinto orden es la cuestión de la ética. Las peticiones que más recibo son justamente para abordar este tema.

Hoy es especialmente difícil, pues no podemos imponer a toda la humanidad la ética elaborada por Occidente siguiendo a los grandes maestros como Aristóteles, Tomás de Aquino, Kant y Habermas. En el encuentro de las culturas por la globalización nos vemos confrontados con otros paradigmas de ética. ¿Cómo encontrar más allá de las diversidades un consenso ético mínimo, válido para todos? La salida es buscar en la propia esencia humana, de la cual todos son portadores, su fundamento: cómo nos debemos relacionar entre nosotros, seres personales y sociales, con la naturaleza y con la Madre Tierra. La ética es de orden práctico, aunque se base en una visión teórica. Si no actuamos en los límites de un consenso mínimo en cuestiones éticas, podemos producir catástrofes socioambientales de magnitud nunca antes vista.

Es valiosa la observación del apreciado psicoanalista norteamericano Rollo May, que escribió: «En la actual confusión de episodios racionalistas y técnicos perdemos de vista y nos despreocupamos del ser humano; ahora necesitamos volver humildemente al simple cuidado; muchas veces creo que solamente el cuidado nos permite resistir al cinismo y a la apatía que son las enfermedades psicológicas de nuestro tiempo» (Eros e Repressão, Vozes 1973 p. 318-340).

Me he dedicado intensamente al tema del cuidado (Saber Cuidar, 1999; El cuidado necesario, 2013). Según el famoso mito del esclavo romano Higinio sobre el cuidado, el dios Cuidado tuvo la feliz idea de hacer un muñeco con forma de ser humano. Llamó a Júpiter para que le infundiera el espíritu, y éste lo hizo. Pero cuando quiso ponerle un nombre, se levantó la diosa Tierra diciendo que tal figura estaba hecha de materia suya y por lo tanto ella tenía más derecho a darle un nombre. No llegaron a ningún acuerdo y llamaron a Saturno, padre de los dioses, quien decidió la cuestión llamándole hombre, que viene de humus, tierra fértil. Y ordenó al dios Cuidado: «tú que tuviste la idea cuidarás del ser humano todos los días de su vida». Por lo que se ve, la concepción del ser humano como compuesto de espíritu y cuerpo no es originaria. El mito dice: «El cuidado fue lo primero que modeló al ser humano».

El cuidado, por tanto, es un a priori ontológico, está en el origen de la existencia del ser humano. Ese origen no debe entenderse temporalmente, sino filosóficamente, como la fuente de donde brota permanentemente la existencia del ser humano. Estamos hablando de una energía amorosa que brota ininterrumpidamente en cada momento y en cada circunstancia. Sin el cuidado el ser humano seguiría siendo una porción de arcilla como cualquier otra a la orilla del río, o un espíritu angelical desencarnado y fuera del tiempo histórico.

Cuando se dice que el dios Cuidado moldeó, el primero, al ser humano, se pretende enfatizar que empeñó en ello dedicación, amor, ternura, sentimiento y corazón. Con eso asumió la responsabilidad de hacer que estas virtudes constituyesen la naturaleza del ser humano, sin las cuales perdería su estatura humana. El cuidado debe transformarse en carne y sangre de nuestra existencia.

El propio universo se rige por el cuidado. Si en los primeros momentos después del big bang no hubiese habido un sutilísimo cuidado para que las energías fundamentales se equilibrasen adecuadamente, no habrían surgido la materia, las galaxias, el Sol, la Tierra y nosotros mismos. Todos nosotros somos hijos e hijas del cuidado. Si nuestras madres no hubiesen tenido infinito cuidado al recibirnos y alimentarnos, no habríamos sabido cómo salir de la cuna a buscar nuestro alimento. Habríamos muerto en poco tiempo.

Todo lo que cuidamos también lo amamos y todo lo que amamos también lo cuidamos.

Junto con el cuidado nace naturalmente la responsabilidad, otro principio fundador de la ética universal. Ser responsable es cuidar de que nuestras accionen no hagan daño ni a nosotros ni a los demás, sino al contrario, que sean benéficas y promuevan la vida.

Todo necesita ser cuidado. En caso contrario se deteriora y lentamente desaparece. El cuidado es la mayor fuerza que se opone a la entropía universal: hace que las cosas duren mucho más tiempo.

Como somos seres sociales, no vivimos sino que convivimos, necesitamos la colaboración de todos para que el cuidado y la responsabilidad se conviertan en fuerzas plasmadoras del ser humano.

Cuando nuestros antepasados antropoides iban en busca de alimento, no lo comían al momento como hacen, en general, los animales. Lo recogían y lo llevaban a su grupo y cooperativa y solidariamente comían juntos, empezando por los más jóvenes y los mayores, y después todos los demás. Fue esta cooperación la que nos permitió dar el salto de la animalidad a la humanidad. Lo que fue verdadero ayer, también sigue siendo verdadero hoy. Es lo que más falta hace en este mundo que se rige más por la competición que por la cooperación. Por eso somos insensibles ante el sufrimiento de millones y millones de personas y dejamos de cuidar y de responsabilizarnos del futuro común, el de nuestra especie y el de la vida en el planeta Tierra.

Es importante reinventar ese consenso mínimo alrededor de estos principios y valores si queremos garantizar nuestra supervivencia y la de nuestra de civilización.

Traducción de Mª José Gavito Milano

Consolidar la revolución democrática votando por Dilma. Leonardo Boff

Consolidar la revolución democrática votando a Dilma

2014-10-24


La presente campaña presidencial en la segunda vuelta pone en juego algo fundamental en la historia brasilera: nuestra primera revolución popular, democrática y pacífica, conquistada por el voto, con la llegada de Lula a la Presidencia. No fue solamente una alternancia del poder sino una alternancia de clase social. Un representante de los empobrecidos y siempre colocados al margen llegó al más alto cargo de la nación como fruto del PT, de aliados y de la gran articulación de movimientos sociales y sindicales, y ha sido continuado por Dilma Rousseff.

Como afirmaba el notable historiador José Honório Rodrigues en su Conciliación y Reforma en Brasil(1965): «los intereses del pueblo fueron descuidados por los dirigentes; de ahí las luchas, las rebeldías, la historia cruenta, el compromiso y la conciliación; revolución en el sentido de transformación de la estructura económica, del régimen de tierras, de cambio de relaciones sociales, nunca hemos tenido; el gran éxito de la historia de Brasil es su pueblo y la gran decepción sus dirigentes».

Continúa José Honório: «las victorias del pueblo son objetivas e indiscutibles;… Brasil debe al pueblo la unidad política, la integración territorial, el mestizaje, la tolerancia racial, la homogeneidad religiosa, la integración psicosocial, la sensibilidad nacional muy viva que exige un abrasileramiento de las propias contribuciones extranjeras» (p. 121-122).

Con Lula y Dilma se inauguró esta revolución, que está todavía inacabada, pero que debe ser consolidada y profundizada. Ojalá en estas elecciones no sean malgastadas por la victoria de quien representa la vieja política oligárquica más interesada en el crecimiento económico, en el mercado y articulada con la macroeconomía globalizada, que en el destino de millones de personas sacados de la pobreza por las políticas republicanas y hechos sujetos sociales participativos en la sociedad.

Por eso es importante que gane Dilma, para garantizar, consolidar y enriquecer con un nuevo ciclo de transformaciones esa revolución inaugural.

En los inicios de la colonización el cronista oficial Pero Vaz de Caminha escribió que aquí «todo lo que se planta da». Los cinco siglos de historia todavía a la luz del paradigma europeo mostraron el acierto de tal afirmación. Aquí todo puede dar y dio para ser la mesa puesta para las hambres del mundo entero. ¿Por qué no iba a funcionar un proyecto-Brasil nuevo, democrático, social, popular, ecológico, ecuménico y espiritual?

El pueblo brasilero se habituó a «hacer frente a la vida» y a conseguir todo «en la lucha», es decir, con dificultad y mucho trabajo. ¿Por qué no va a hacer también frente a este gran y último desafío puesto en su camino? ¿Cómo no conquistarlo «con garra», con conciencia solidaria, con organización, con deseo de empoderarse para garantizar el poder del estado, ya tras 12 años, a fin de darle el verdadero sentido de hacer los cambios necesarios, primeramente para los más olvidados y desde ellos a todos, dándoles sostenibilidad y garantizándoles un futuro bueno para el país?

Ese camino ya ha sido trazado, aunque falte todavía mucho para que esté terminado. Dos veces llegó lo nuevo allí, al poder central. Escasean cada vez más los instrumentos con los cuales las élites dominantes quieren volver al poder con aquel proyecto neoliberal que arruinó a los países centrales y lanzó cien millones de personas al desempleo en Europa y Estados Unidos.

Nos sentimos representados en los versos del cantor: «Solo es cantor quien trae en el pecho el olor y el color de su tierra/ la marca de sangre de sus muertos/y la certeza de la lucha de sus vivos» (La saga de la Amazonia, de Vital Faria). Esa lucha, esperamos, será victoriosa. El país florecerá en el fulgor de su pueblo multicolor como nuestros paisajes que encantan nuestros ojos. Valen estas palabras de unos líderes sindicales en los días sombríos del sometimiento: «Pueden cortar una, dos y todas las flores, pero no podrán impedir la llegada de la primavera».

La primavera está ya avanzada. Junto con al sol primaveral queremos celebrar la victoria de la mayoría del pueblo, reeligiendo a Dilma Rousseff.

Si no pudiera ser ahora, quedaría el desafío para el futuro. Lo que debe ser, tiene fuerza y llegará el día, bendito día, en que va a triunfar.

El sentido de una bioeconomía o de un ecodesarrollo. Leonardo Boff

El sentido de una bioeconomía o de un ecodesarrollo

2014-10-19

Las actuales elecciones presidenciales han sacado a la luz la cuestión del desarrollo, tema clásico de la macroeconomía globalizada. Temas de absoluta gravedad como las amenazas que pesan sobre la vida y sobre nuestra civilización, que pueden ser destruidas ya sea por la máquina nuclear, química y biológica, o por el calentamiento creciente, eventualmente abrupto, que, como sugieren muchos científicos, destruiría gran parte de la vida que conocemos y podría poner en peligro la propia especie humana, ni siquiera fueron mencionados, bien por ignorancia, bien porque los candidatos se habrían dado cuenta de que tendrían que cambiar todo. Como dice la Carta de la Tierra: «el destino común nos convoca a un nuevo comienzo». Nadie ha tenido ese tipo de osadía, ni siquiera Marina que suscitó – ese es su gran mérito– el paradigma de la sostenibilidad.

Lo que podemos decir con toda certeza es que así como está no podemos continuar. El precio de nuestra supervivencia es un cambio radical en la forma de habitar la Tierra. La propuesta de un ecodesarrollo o de una bioeconomía como nos la presentan Ladislau Dowbor e Ignacy Sachs, entre otros, nos anima a caminar en esa dirección.

Uno de los primeros en ver la relación intrínseca entre economía y biología fue el matemático y economista rumano Nicholas Georgescu Roegen (1906-1994). En contra el pensamiento dominante, este autor, ya en los años 60 del siglo pasado, llamaba la atención sobre la insostenibilidad del crecimiento debido a los límites de los bienes y servicios de la Tierra. Se empezó a hablar de «decrecimiento económico para la sostenibilidad ambiental y la equidad social» (www.degrowth.net). Ese decrecimiento, mejor sería llamarlo “crecimiento”, significa reducir el crecimiento cuantitativo para dar más importancia al cualitativo en el sentido de preservar los bienes y servicios que les serán necesarios a las futuras generaciones. La bioeconomía es en realidad un subsistema del sistema de la naturaleza, siempre limitada, y, por eso, objeto de permanente cuidado por parte del ser humano. La economía debe obedecer y seguir los niveles de preservación y regeneración de la naturaleza (vea las tesis de Roegen en la entrevista de Andrei Cechin en IHU (28/10/2011).

Un modelo semejante, llamado ecodesarrollo y bioeconomía viene siendo propuesto entre otros por el ya mencionado profesor de economía de la PUC-SP Ladislau Dowbor, que piensa en la línea de otro economista, Ignacy Sachs, un polaco, naturalizado francés y brasilero por amor. Vino a Brasil en 1941, trabajó aquí varios años y mantiene actualmente un centro de estudios brasileros en la Universidad de Paris. Es un economista que a partir de 1980 despertó a la cuestión ecológica y es posiblemente el primero que hace sus reflexiones en el contexto del antropoceno. Es decir, en el contexto de la fuerte presión que las actividades humanas hacen sobre los ecosistemas y sobre el planeta Tierra como un todo hasta el punto de hacerle perder su equilibrio sistémico, que se manifiesta por los eventos extremos. El antropoceno inauguraría, entonces, una nueva era geológica, que tendría al ser humano como factor de riesgo global, un peligroso meteoro rasante y avasallador. Sachs tiene en cuenta ese dato nuevo en el discurso ecológico-social.

Los análisis de Dowbor y de Sachs combinan economía, ecología, justicia e inclusión social. De ahí nace un concepto de sostenibilidad posible, dentro todavía de las limitaciones impuestas por el modo de producción predominante, industrialista, consumista, individualista, predador y contaminador.

Ambos están convencidos de que no se alcanzará una sostenibilidad aceptable si no hay una disminución sensible de las desigualdades sociales, incorporación de la ciudadanía como participación popular en el juego democrático, respeto a las diferencias culturales, la introducción de valores éticos de respeto a toda la vida y sin un cuidado permanente del medio ambiente. Cumplidos estos requisitos, se crearían las condiciones de un ecodesarrollo sostenible.

La sostenibilidad exige cierta equidad social, o sea, «nivelación promedio entre países ricos y pobres» y una distribución más o menos homogénea de los costes y los beneficios del desarrollo. Así, por ejemplo, los países más pobres tienen derecho de expandir más su huella ecológica (sus necesidades de tierra, agua, nutrientes y energía) para atender sus demandas, mientras que los más ricos deben reducirla o controlarla. No se trata de asumir la tesis equivocada del decrecimiento, sino de dar otro rumbo al desarrollo, descarbonizando la producción, reduciendo el impacto ambiental y propiciando la vigencia de valores intangibles como la generosidad, la cooperación, la solidaridad y la compasión. Enfáticamente repiten Dowbor y Sachs que la solidaridad es un dato esencial al fenómeno humano y el individualismo cruel que estamos presenciando en los días actuales, expresión de la competencia sin freno y de la GANANCIA de acumular, significa una excrecencia que destruye los lazos de la convivencia, volviendo a la sociedad fatalmente insostenible.

Es de ellos la hermosa expresión «biocivilización», una civilización que da centralidad a la vida, a la Tierra, a los ecosistemas y a cada persona. De ahí surge, en su bella manera de decir, la «Tierra de la Buena Esperanza» (vea Ecodesarrollo: crecer sin destruir. 1986 y la entrevista en Carta Maior del 29/8/2011).

Esta propuesta nos parece una de la más sensatas y responsables frente los peligros que corre el planeta y el futuro de la especie humana. La propuesta de Dowbor (http://dowbor.org) y de Sachs merece ser considerada pues muestra gran funcionalidad y viabilidad.

Leonardo Boff

La porción femenina de Dios. Leonardo Boff

La porción femenina de Dios

2014-09-07


  Cierta madrugada, insomne, retomé mi trabajo habitual en el ordenador. De repente, me pareció haber oído, no sé si del mundo celestial o si de mi mente en estado alterado, una voz como un susurro, que me decía: “Hijo, voy a revelarte una verdad que ha estado siempre ahí, en mi evangelista Lucas, pero que los ojos de los hombres, cegados por siglos de patriarcalismo no podían ver. Se trata de la relación íntima e inefable entre María y el Espíritu Santo”. Y la voz seguía susurrando: “Aquel que es tercero en el orden de la Trinidad, el Espíritu Santo, es el primero en el orden de la creación. Él llegó antes al mundo; después vino el Hijo de Dios. Fue el Espíritu Santo, aquel que flotaba sobre el caos primitivo, y el que sacó de allí todos los órdenes de la creación. De ese Espíritu creador, se dice por mi evangelista Lucas: vendrá sobre ti, María, y armará su tienda sobre ti, por eso el Santo engendrado será llamado Hijo de Dios. Armar la tienda, como sabes, significa morar, habitar definitivamente. Si María, perpleja, no hubiese dicho su fiat, hágase según tu palabra, el Hijo no se habría encarnado y el Espíritu Santo no se habría feminizado.

Mira, hijo, lo que te estoy diciendo: El Espíritu vino a morar definitivamente en esta mujer, María. Se identificó con ella, se unió a ella de forma tan radical y misteriosa que en ella comenzó a plasmarse la santa humanidad de Jesús. El Espíritu de vida produjo la vida nueva, el hombre nuevo, Jesús. Para ti y para todos los fieles está claro que lo masculino a través del hombre Jesús de Nazaret fue divinizado. Ahora vete al evangelio de san Lucas y constatarás que también lo femenino a través de María de Nazaret fue divinizado por el Espíritu Santo. Él armó su tienda, es decir, vino a morar definitivamente en ella. Date cuenta que el evangelista Juan dice lo mismo del Hijo: Él armó su tienda en Jesús. No es el Espíritu, susurra la misma voz, que toma al profeta para una determinada misión y, cumplida esta, termina su presencia en él. Con María es diferente. Viene, se queda, y no se va jamás. Ella es elevada a la altura del Divino Espíritu Santo. De ahí que, lógicamente, el Santo engendrado será llamado Hijo de Dios. Es el caso de María. No sin razón es la bendita entre las mujeres.

Hijo, esta es la verdad que debes anunciar: por medio de María, Dios mostró que además de ser Dios-Padre es también Dios-Madre con las características de lo femenino: el amor, la ternura, el cuidado, la compasión y la misericordia. Estas virtudes están también en los hombres, pero encuentran una expresión más visible en las mujeres.

Hijo, al decir Dios-Madre descubrirás la porción femenina de Dios con todas las virtudes de lo femenino. Jamás olvides que las mujeres nunca traicionaron a Jesús. Le fueron fieles hasta el pie de la cruz. Mientras sus discípulos, los hombres, huyeron, Judas lo traicionó y Pedro lo negó, ellas mostraron un amor fiel hasta el extremo. Ellas, mucho antes que los apóstoles, fueron las primeras en dar testimonio de la resurrección de Jesús, el hecho mayor de la historia de la salvación.

Lo femenino de Dios no se agota en su maternidad, sino que se revela en lo que hay de intimidad, de amorosidad, de gentileza y de sensibilidad, perceptibles en lo femenino. No permitas que nadie, por ninguna razón, discrimine a una mujer por ser mujer, aduce todas las razones para que sea respetada y amada, pues ella revela algo de Dios que solamente ella, junto con el hombre, puede hacer a mi imagen y semejanza. Refuerza sus luchas, recoge las contribuciones que ella aporta a la sociedad, a las Iglesias, al equilibrio entre hombre y mujeres. Ellas son un sacramento de Dios-Madre para todos, un camino que nos lleva a la ternura de Dios. Ojala las mujeres asuman su porción divina, presente en una compañera suya, María de Nazaret. Llegará el día en que caigan las escamas que cubren vuestros ojos y entonces hombres y mujeres os sentiréis también divinizados por el Hijo y por el Espíritu Santo”.

Al volver en mí, sentí en la claridad de mi mente cuanto de verdad me había sido comunicado. Y, conmovido, me llené de alabanzas y de acción de gracias.

Leonardo Boff

MOSAICO, 9-X-014

MARTINEZ CAMPOS, 9-X-014

(con auxilio de Emmanuel)

MOSAICO

Silviano Martinez Campos.

La Piedad, 9 de Octubre.- “FRANCISCO DE ROMA Y Francisco de Asis”. Así se llama el librito de Leonardo Boff, ediciones DABAR 2013 que me regaló el Padre Alfonso (Sahagún). Acabé de leerlo y como todo lo de Leonardo Boff el autor es plenamente aleccionador y estimulante para ponernos de mejor manera en el camino de nuestra fé. En este caso Boff hace en sus artículos un paralelo entre el Santo de Asís y nuestro nuevo Papa Francisco ni que decir que para un lector interesado y no especializado en estas cuestiones es sumamente estimulante encontrarse con este tipo de literatura. Por supuesto que ha pasado más de un año del nuevo ministerio de Francisco El Papa en, cuyo trayecto del tiempo se han sucedido las novedades una a una dichas, expresadas y actuadas por francisco pero todo lo que se escribe por Boff en el paralelo del personaje de la edad media con el personaje de nuestra actualidad, Francisco, es de interés marcadamente vigente. Quien lea esto está desde luego invitado a transitar por la obra y desde luego también sin duda podrá cosechar muchos frutos. El padre Sahagún originalmente presentaba como educador que es la obrita a sus “maestros de la palabra” y sus familias con motivo de la navidad de 2013. En una cita del Maestro Ekhart, indicaba “Todas las palabras deben su poder al verbo primigenio”. ¡QUE TREMENDO CONTRASTE! Entre los temas abordados anteriormente y las informaciones de estos días en torno a la situación de nuestro México, aún cuando vale decir en realidad en muchas mas partes de nuestro averiado planetita TIERRA. Ha sacudido nuestra conciencia el acontecer violento de estos días en una región del estado de Guerrero. Violencia presumiblemente vinculada al crimen organizado incluido en esto la desaparición de unos 43 jóvenes normalistas de la región de Iguala. Esto ha cimbrado a la golpeada sociedad Mexicana y obligado a todas las instancias de orden judicial tanto local como federales a dar prioritaria atención al caso como una exigencia tanto de justicia como de información adecuada a los familiares de las presuntas víctimas como a la sociedad en general. ESTA NUEVAMENTE EN el tapete de la actualidad, por decirlo así de manera cómoda el caso del Ebola enfermedad virál nacida según todos los indicios en africa, continente sobre el que se ha ensañado. Pero el hecho de que hayan aparecido brotes en países del todavía llamado primer mundo ha intensificado la voz de alerta entre los organismos de la salud tanto los de ámbito universal como de las naciones últimamente afectadas como el caso de España o en Texas nada menos que en los Estados Unidos. Hay alerta preventiva, pues también en las fronteras de nuestro México con el país vecino. Es de recordarse el gran éxito de nuestro país para prevenir y controlar el brote, hace años del famoso virus H1N1. Desde luego que, lo que voy a escribir no tiene relación objetiva con lo anteriormente dicho. Pero es una referencia de tipo literario si se quiere, a las “amenazas” del “Ebola” y del “Sida”, como una expresión desde luego literaria de los grandes retos que en muchas dimensiones de la vida estamos enfrentando los humanos y la vida en general en nuestra TIERRA. Vaya pues el enlace de mi ficción denominada “LA INVASION”http://redescritoresporlatierra.org/2014/07/silviano-martinez-campos-la-invasion/ . POR LO VISTO, ya terminó la temporada de lluvias, si es que algún intruso ciclón, no dice lo contrario. En años anteriores se daba uno cuenta del cambio estacional cuando soplaba el aire frio días antes de terminar Septiembre, ahora quien escribe lo percibió ya avanzada la primera semana de octubre. Este año si llovió parejo, hasta el modesto pasto de los prados llegó a la rodilla. Esperemos que las cosechas sean aceptables para nuestros agricultores regionales. https://losnuevostiempos.wordpress.com/

Carisma y carismáticos: ¿qué energía es esa?. Leonardo Goff

Carisma y carismáticos: ¿qué energía es esa?

2014-09-05


  Carisma, carma, Crishna, Cristo, crisma y caritas poseen la misma raíz sánscrita kri o kir. Significa la energía cósmica que acrisola y vitaliza, penetra y rejuvenece todo, fuerza que atrae y fascina los espíritus. La persona no posee un carisma, es poseída por él. La persona, sin ningún mérito personal, se ve tomada por una fuerza que irradia sobre otras, haciendo que queden estupefactas: si están hablando, se callan; si están entretenidas en alguna cosa, pasan a prestar atención a la persona carismática. El carisma es algo sorprendente. Está en los seres humanos, pero no viene de ellos. Viene de algo más alto y superior. Nietzsche cuenta que cuando paseaba por los Alpes se sentía poseído por una fuerza que le hacía escribir. Era otro que se servía de él. Tomaba su cuaderno y en él escribía lo mejor de sus intuiciones.

Los antropólogos introdujeron una palabra sacada de la cultura de Melanesia: mana. La personalidad-mana irradia un poder extraordinario e irresistible que, sin violencia, se impone a los demás. Atrae, entusiasma, fascina, arrastra. Es el equivalente de carisma en nuestra tradición occidental.

¿Quiénes son los carismáticos? En el fondo, todos. A nadie le es negada esa fuerza cósmica de presencia y de atracción. Todos cargamos con algo de las estrellas de donde venimos. La vida de cada persona está llamada a brillar, según dice un cantor, a ser carismática de una u otra forma. Bien decía José Martí, pensador cubano de los más agudos de América Latina: hay seres humanos que son como las estrellas, generan su propia luz, mientras otros reflejan el brillo que reciben de ellas. Algunos son sol, otros, luna. Nadie está fuera de la luz, propia o reflejada. En fin, estamos todos en la luz para brillar.

Pero hay carismáticos y carismáticos. Hay algunos en los cuales esta fuerza de irradiación implosiona y explosiona. Son como una luz que se enciende en la noche. Atraen todas las miradas me valen las dos. Se podía hacer desfilar a todos los obispos y cardenales delante de los fieles reunidos, podía haber figuras impresionantes en inteligencia, capacidad de administración y celo apostólico, pero todas las miradas se fijaban en Dom Hélder Câmara cuando todavía estaba entre nosotros, portador eminente de carisma. Su figura era insignificante. Parecía el siervo sufriente sin belleza ni adorno. Pero de él salía una fuerza de ternura que unida al vigor de su palabra se imponía suavemente a todos.

Muchos pueden hablar, y hay buenos oradores que atraen la atención. Pero dejen hablar al obispo emérito de São Félix do Araguaia. Su voz es ronca y a veces casi desaparece. Pero en ella hay tanta fuerza y tanto convencimiento que la gente queda boquiabierta. Es la irrupción del carisma que hace que un obispo frágil y débil parezca un gigante. Hoy sin casi poder hablar a causa de un fuerte Parkinson, sus escritos y poemas tienen la fuerza del fuego. Es un eximio poeta.

Hay políticos hábiles y grandes administradores. La mayoría maneja el verbo con maestría. Pero hagan subir a Lula en la tribuna delante de las multitudes. Empieza hablando bajo, asume un tono narrativo, va buscando el mejor camino para comunicarse. Y lentamente adquiere fuerza, irrumpen conexiones sorprendentes, la argumentación adquiere su armazón adecuada, el volumen de voz alcanza altura, los ojos se incendian, los gestos modulan el habla, en un momento dado todo el cuerpo es comunicación, argumentación y comunión con la multitud que de bulliciosa pasa a silenciosa y de silenciosa a petrificada, para, en el punto culminante, irrumpir en gritos de aplauso y entusiasmo. Es el carisma haciendo irrupción. Poco importa la opinión que podamos tener de sus ocho años de gobierno. En él no se puede negar la presencia del carisma.

No sin razón Max Weber, estudioso del poder carismático, lo llama «estado naciente». El carisma parece que hace nacer, cada vez que irrumpe, la creación del mundo en la persona carismática o personalidad-mana. La función de los carismáticos es la de ser parteros del carisma latente dentro de las personas. Su misión no es la de dominarlas con su brillo, ni seducirlas para que los sigan ciegamente, sino despertarlas del letargo de lo cotidiano. Y, despiertos, descubrir que lo cotidiano guarda en su interior secretos, novedades, energías ocultas que siempre pueden despertar y dar un nuevo sentido de brillo a la vida, a nuestro corto paso por este universo.

Que cada cual descubra la estrella que dejó su luz y su rastro dentro de él. Y si fuera fiel a la luz, brillará y otros lo percibirán con entusiasmo.

Leonardo Boff