Antonio Rubio: ‘Tarea pendiente’

Antonio Rubio: ‘Tarea pendiente’.

Advertisements

Ernesto Sosa Rocha: ‘Las mayores amenazas del fracking’

Ernesto Sosa Rocha: ‘Las mayores amenazas del fracking’.

Federico M. Zaragoza propone celebrar un encuentro mundial para acabar con la pobreza

Federico M. Zaragoza propone celebrar un encuentro mundial para acabar con la pobreza.

Gustavo Duch: ‘La ruta del ébola empieza en nuestros coches’

Gustavo Duch: ‘La ruta del ébola empieza en nuestros coches’.

Manuel de Medio: ‘Humo’

Manuel de Medio: ‘Humo’.

Si conociéramos los sueños del hombre blanco…Leonardo Boff

Si conociéramos los sueños del hombre blanco…

2014-11-21


  La crisis económico-financiera que aflige a gran parte de las economías mundiales ha creado la posibilidad de que los muy ricos se vuelvan más ricos de lo que nunca antes han sido en la historia del capitalismo, lógicamente a costa de la desgracia de países enteros como Grecia, España y otros, y de modo general de toda la zona del euro, tal vez con una pequeña excepción, Alemania. Ladislau Dowbor (http://dowbor.org), profesor de economía de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo (PUC-SP) resumió un estudio del famoso Instituto Federal Suizo de Investigación Tecnológica (ETH) que compite en credibilidad con las investigaciones del MIT de Harvard. En este estudio muestra como funciona la red del poder corporativo mundial, constituida por 737 actores principales que controlan los principales flujos financieros del mundo, ligados especialmente a los grandes bancos y otras inmensas corporaciones multinacionales. Para ellos, la crisis actual es una oportunidad incomparable de realizar el mayor sueño del capital: acumular de forma cada vez mayor y de manera concentrada.

El capitalismo ha realizado ahora su sueño, posiblemente el último de su ya larga historia. Ha tocado techo. ¿Y después del techo? Nadie sabe. Pero podemos imaginar que la respuesta nos vendrá de otros modelos de producción y de consumo sino de la propia Madre Tierra, de Gaia, que, finita, no soporta más un sueño infinito. Ella está dando claras señales anticipatorias, que al decir del premio Nobel de medicina Christian de Duve (véase el libro Polvo Vital: la vida como imperativo cósmico, 1997) son semejantes a aquellos que antecedieron a las grandes destrucciones ocurridas en la ya larga historia de la Tierra (3,8 miles de millones de años). Tenemos que estar atentos pues los eventos extremos que ya estamos vivenciando apuntan a eventuales catástrofes ecológico-sociales, aun en nuestra generación.

Lo peor de todo es que ni los políticos ni gran parte de la comunidad científica ni la población se están dando cuenta de esa peligrosa realidad. Es tergiversada u ocultada, pues es demasiado antisistémica. Nos obligaría a cambiar, cosa que pocos desean. Bien decía Antonio Donato Nobre en un estudio recientísimo (2014) sobre El futuro climático de la Amazonia: «La agricultura consciente, si supiese lo que la comunidad científica sabe (las grande sequías que vendrán), estaría en las calles con carteles exigiendo al gobierno la protección de las selvas y plantando árboles en su propiedad».

Nos falta un sueño mayor que galvanice a las personas para salvar la vida en el Planeta y garantizar el futuro de la especie humana. Mueren las ideologías. Envejecen las filosofías. Pero los grandes sueños permanecen. Ellos nos guían por medio de nuevas visiones y nos estimulan a gestar nuevas relaciones sociales, con la naturaleza y con la Madre Tierra.

Ahora entendemos la pertinencia de las palabras del cacique piel roja Seattle al gobernador Stevens del Estado de Washington en 1856, cuando éste forzó la venta de las tierras indígenas a los colonizadores europeos. El cacique no entendía por qué se pretendía comprar la tierra. ¿Se puede comprar o vender la brisa, el verdor de las plantas, la limpidez del agua cristalina y el esplendor de los paisajes? Para él la tierra era todo eso, no el suelo como medio de producción.

En este contexto piensa que los pieles rojas comprenderían el por qué de la civilización de los blancos «si supieran cuáles son las esperanzas que transmite a sus hijos e hijas en las largas noches de invierno, cuáles son las visiones de futuro que ofrece para el día de mañana».

¿Cuál es el sueño dominante de nuestro paradigma civilizatorio que colocó el mercado y la mercancía como eje estructurador de toda la vida social? Es la posesión de bienes materiales, la mayor acumulación financiera posible y el disfrute más intenso que podamos de todo lo que la naturaleza y la cultura nos pueden ofrecer hasta la saciedad. Es el triunfo del materialismo refinado que alcanza hasta lo espiritual, hecho de mercancía, con la engañosa literatura de autoayuda, llena de mil fórmulas para ser felices, construida con retazos de psicología, de nueva cosmología, de religión oriental, de mensajes cristianos y de esoterismo. Es pura engañifa para crear la ilusión de una felicidad fácil.

Así y todo, por todas partes surgen grupos portadores de nueva reverencia hacia la Tierra, inauguran comportamientos alternativos, elaboran nuevos sueños de un acuerdo de amistad con la naturaleza y creen que el caos presente no es solo caótico, sino generativo de un nuevo paradigma de civilización que yo llamaría civilización de la religación, sintonizada con la ley más fundamental de la vida y del universo, que es la panrelacionalidad, la sinergia y la complementariedad.

Entonces habremos hecho la gran travesía hacia lo realmente humano, amigo de la vida y abierto al Misterio de todas las cosas. Es el camino a seguir.

Leonardo Boff


MOSAICO, 20-XI-014

Martínez Campos, 20-XI-014

GUIA

MOSAICO

Silviano Martínez Campos

LA PIEDAD, 20 de Noviembre.- QUE LOS PARTIDOS en México (y no sólo) pasen por una gran crisis, es lamentable. Y no es que perdieran la confianza de la “ciudadanía”, si es que alguna vez la tuvieron, sino que fueron arrollados también por la gran crisis envolvente que nos arrastra por todos lados, en México también. Los estudiosos delimitan lo que es un movimiento y lo que es una institución ya “consolidada”, quiero decir establecida, conformada, con pautas y metas claramente definidas, determinadas. UNO PUEDE ADHERIR su simpatía por un movimiento, aun cuando mantenga sus reservas por una  institución, necesaria por otra parte. Fue lo que le pasó a quien escribe, o sea a mí, primero con la corriente democrática desprendida del PRI, y luego del presunto fraude electoral del 88, con el movimiento que bajo el nombre de Partido de la Revolución Democrática, encabezaron sus líderes Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo. EN CUANDO A la corriente, dentro de mi trabajo de redactor en el diario, llegué  elaborar información en torno a comunicados que llegaban de la oficina del ingeniero Cárdenas, con todas las reglas de la imparcialidad del oficio, pero matizadas por cierto interés de difusión. Mi simpatía con el tal movimiento terminó con mi voto por Cárdenas cuando su primera candidatura presidencial y luego con el interés en las informaciones subsecuentes. AQUÍ EN LA Piedad fue otra cosa, cuando hará 25 años me mudé desde la gran capital, precisamente cuando ese año se fundaba el PRD y aprovechando el trabajo de corresponsal que para un gran diario michoacano me proporcionó dilecto amigo (para mí los afectos, una vez que nacen, nunca mueren). Por necesidad de la división del trabajo de reportero, me tocó “cubrir” el área de partidos de oposición, incluida la actividad perredista en aquellas jornadas electorales iniciales y posteriormente otras “gestas” tan profesionalmente gratificantes como informador, entrevistador, comentarista. Luego habría de seguir, del 93 en adelante, en el Semanario GUIA de Zamora, en cuyos archivos escritos debe quedar constancia de de tantas entrevistas que hice a personajes de la vida pública, fuesen académicos, políticos, dirigentes. DIGO ESTO NO para adornarme, porque de todas maneras reconozco mis límites y admiro a mis colegas que considero más audaces y competentes, sino para testimoniar lo que viví, lo que percibí, lo que sentí. El PRD se presentaba vital (movimiento), enérgico, exuberante, conformado aún por algunos viejos cardenistas que desde La Piedad y sus comunidades como Río Grande, Numarán y muchos de la región como don Onofre Vázquez, le daban fortaleza e inyectaban no solamente la sabiduría de la vieja lucha campesina y los afanes de justicia, la real justicia social sino una especie de utopía no tan precisa en medio de la maraña ideológica, pero que se sentía , se vivía en las grandes concentraciones, en los grandes mítines desde la explanada de la plaza principal. La profunda sed de justicia que también se palpaba en los democráticos afanes de otros partidos como el de Acción Nacional, luchador también como el que más por un México nuevo. PERO HABLO AHORA del PRD, que despertó esperanzas y una vez hecho gobierno en diversas latitudes de la geografía mexicana, también despertó desencantos, aun cuando no se lleve la exclusiva en  el amplio espectro de la partidocracia mexicana. Es lo que ha pasado luego de la tragedia con los normalistas de Ayotzinapa en Guerrero. Hizo explosión el desencuentro y la impericia o tal vez la prevaricación y tal vez se haya regresado a prácticas que se denostaban hace 25 años, cuando el partido era movimiento. el  tribalismo, la burocratización, la grilla que opacó el proyecto. Y el mismo fundador Cuauhtémoc Cárdenas hace público su desencanto al expresar en carta abierta que El PRD , “está a punto de disolverse o de quedar como una simple franquicia político-lectoral, subordinada a intereses ajenos a los de su amplia base militante, a partir de encontrarse inmerso en un ya largo proceso de pérdida de autoridad moral como institución y de pérdida de autoridad moral de sus dirigentes; de disminución creciente de su militancia en toda la república”.­­­­­­­­­­ Y Carlos Navarrete, uno de los líderes destinatarios de la Carta, respondió a Cárdenas, que “usted nos propone renunciar y nombrar una dirigencia provisional que haga precisamente lo que el partido ha hecho en el último año. Sugiere que esa dirección se integre con representación regional y de las corrientes de opinión existentes. OJALÁ SE ENTIENDAN, pero las decisiones cupulares, se ve por todas partes, encuentran miles de dificultades para activar a “las bases”, desencantadas por la inefectividad, la dificultad de los liderazgos cupulares, sean políticos, sociales o morales, de adaptarse a los nuevos tiempos. (www.silvianomartinez.wordpress.com).