JUAN PABLO II Y JUAN XXIII. Salvador Flores LLamas

A c e n t o

Juan Pablo II y Juan XXIII

SALVADOR  FLORES  LLAMAS

El papa Francisco canonizó ayer a Juan Pablo II y a Juan XXIII y ordenó se inscriban en el catálogo de los santos; en la Plaza de San Pedro de Roma, en medio de la alegría de los católicos del mundo.

Dos papas contemporáneos, a quienes los creyentes sienten muy cercanos, sobre todo a Juan Pablo y demuestran que es posible ser santo hoy, como hay mucha gente que no llama la atención y pasa desapercibida, porque no todo es perversidad en el mundo actual.

Angelo Giuseppe Roncalli nació el día 25 de noviembre de 1881 en Sotto il Monte, provincia de Bérgamo, Italia, de una familia patriarcal de medieros campesinos; fue elegido Papa el 28 de octubre de 1958 con el nombre de Juan XXIII, y falleció el 3 de junio de 1963 a los 82 años; su pontificado duró 4 años 6 meses y 6 días.

Destacó por haber convocado al XXI concilio ecuménico, el Vaticano II, el 25 de enero de l959, a 3 meses de su llegada, para hacer a la Iglesia más santa y capaz de transmitir el evangelio en el nuevo tiempo; o sea para imprimirle un aggiornamento, según expresó.

Juan XXIII, “el Papa Bueno”, sucedió a Pío XII, cuando el mundo preguntaba quién será capaz de sustituir al pontífice de figura ascética, diplomático e intelectual, que llenó una época en la historia en la segunda guerra mundial y ante el nazismo de Hitler  y Mussolini y el comunismo de Stalin..

La llaneza de este hombre, forjado en el servicio diplomático vaticano, que fue nuncio en el medio oriente y en Francia y nombrado cardenal, patriarca de Venecia en 1953, pensaba realizarse allí como pastor, pero fue llamado a serlo de toda la Iglesia Universal.

Y resolvió serlo de toda la grey “hasta el sacrificio”, con alegría y optimismo ante los problemas y carencias y con énfasis especial en conquistar a los alejados, por eso entró en contacto con ortodoxos, protestantes y hombres de distinta fe, religión e ideología.

A Juan Pablo México lo siente muy suyo desde su primer viaje al extranjero, cuyo destino principal fue nuestro país a presidir la reunión de los obispos de Latinoamérica en Puebla y por las 5 veces que lo visitó y se entregaron uno al otro.

En ésa su primera salida exterior Karol Józef Wojtyla vio que su papel era ser el gran misionero universal y durante los 27 años de pontificado (el tercero más grande en la historia de la Iglesia) visitó 129 países en 104 viajes, de los que 43 fueron a África, 33 a Europa, 19 a Asia, 17 a América del Norte y 10 a Sudamérica.

De las naciones, la más visitada fue Polonio (su  tierra) en 9 ocasiones, 8 Francia, 7 Estados Unidos (por primera vez un papa visitó la Casa Blanca), 5 España y México, y su última salida fue a Lourdes.

Por haber padecido en Polonia los estragos del nacismo y más largo tiempo del comunismo de la URSS, Wojtyla fue protagonista del fracaso de éste y la caída del Muro de Berlín, con que terminó la guerra fría y se abrió nueva época en la Historia Universal.

Al redondear las cifras impresionantes del pontificado de Juan Pablo, vale anotar que declaró a más de 1,800 santos y beatos. Entre los beatos estuvo la madre Terea de Calcuta, a quien demostró devoción  especial.  

El papa polaco canonizó en la Basílica de Guadalupe al indio Juan Diego  y a los niños mártires de Tlaxcala y también, en el Vaticano, a los mártires de la Cristiada, sacerdotes y laicos, muchos de éstos miembros de la ACJM, como el beato Anacleto González Flores.

”Cuando, en el día 16 de octubre de 1978, el cónclave escogió a Juan Pablo II, el primado de Polonia, cardenal Stefan Wyszynski, dijo: ”La tarea del nuevo Papa consistirá en introducir a la Iglesia en el tercer milenio”, como lo hizo. Y al morir el 2 de abril de 2005, la gente exclamó “Santo súbito”, que fuera declarado santo de inmediato.

La canonización de estos papas es llamada de atención a los ministros de la Iglesia para que abandonen la vida cómoda y respondan a los retos actuales de la evangelización, ante el avance exponencial de las sectas, aquí y en todo mundo, según revelan estadísticas abundantes.

Juan Pablo lanzó desde la Basílica de Guadalupe la nueva evangelización al continente, y vemos a sus jerarcas indiferentes al alejamiento de católicos de la Iglesia y al gran avance del indiferentismo, agnosticismo, materialismo y relativismo, que llevan a desentenderse de todo lo espiritual.

Muchos quieren una Iglesia que se adapte a sus necesidades y deseos, sean feministas, divorciados, homosexuales o creyentes de avanzada, pues falta una enseñanza religiosa sólida, basada en principios bien expuestos, para poder sostenerlos.

Es paradójico que tal ocurra en América Latina, llamada la gran reserva del catolicismo, gracias la labor titánica de sus primeros evangelizadores, frailes que dejaron todo para dedicarse a su tarea, paradigmas que fueron grandes sembradores de la cultura, también.

Nota singular fue que en esta canonización de dos Romanos Pontífices concelebraron dos papas, Francisco y el emérito Benedicto XVI, invitado especial, que fue  compañero en el Vaticano II y gran colaborador después de Juan Pablo.

A la ceremonia asistieron los cardenales mexicanos Norberto Rivera y Juan Sandoval, el arzobispo de Morelia Alberto Suárez Inda, el obispo auxiliar de Guadalajara Leopoldo González, sacerdotes y gran cantidad de católicos.  

2 Responses

  1. […] JUAN PABLO II Y JUAN XXIII. Salvador Flores LLamas. […]

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: