¿Una justicia sin venda, sin balanza, sólo con la espada?. Leonardo Boff

¿Una justicia sin venda, sin balanza, sólo con la espada?

2013-12-06

A la justicia tradicionalmente se la representa con una estatua que tiene los ojos vendados para simbolizar la imparcialidad y la objetividad; con una balanza para simbolizar el equilibrio y ponderación, y con una espada, la fuerza y la coerción para imponer el veredicto.

Al analizar el largo proceso de la Causa Penal 470 que juzgó a los implicados en la denominada compra de votos para proyectos del gobierno del PT, en medio de un montaje de espectáculo mediático, destacados juristas de diversas tendencias han criticado la falta de imparcialidad así como el carácter político de la sentencia.

No vamos a entrar en el fondo de la causa penal 470 que acusó a 40 personas. Admitamos que hubo delitos, sujetos a las penas de la ley. Pero todo el proceso judicial debe cumplir con dos reglas básicas del derecho: presunción de inocencia y, en caso de duda, ésta debe favorecer al acusado.

En otras palabras, nadie puede ser condenado sin evidencia material consistente; no puede serlo por indicios  y deducciones. Mientras hay duda, se beneficia al acusado para evitar condenas erróneas. La Justicia como institución desde tiempos inmemoriales fue establecida  exactamente para evitar que se hiciera ajusticiamiento por la propia mano y se condenase a personas inocentes, pero teniendo siempre en cuenta estos dos principios fundamentales.

En algunos Magistrados de nuestra Corte Suprema no parece haber prevalecido esta norma básica del Derecho Universal. No soy yo quien lo dice, sino destacados juristas de distintas procedencias. Me valgo de dos de notable saber y gran respetabilidad entre sus pares. Me abstengo de citar las críticas del notable jurista Tarso Genro por ser del PT.

El primero es Ives Gandra Martins, 88 años, jurista, autor de decenas de libros, profesor de la Mackenzie, del Estado Mayor del Ejército y de la Escuela Superior de Guerra. Políticamente se encuentra en el polo opuesto al PT sin que ello menoscabe su imparcialidad. El 22 de septiembre de 2012 en la Folha de São Paulo (FSP) en una entrevista de Mónica Bergamo con referencia a la condena de José Dirceu por conspiración dijo claramente: todo el proceso que yo he leído no contiene ninguna prueba. La condena se hizo basándose en indicios y deducciones, usando una categoría jurídica cuestionable utilizada en la época del nazismo, la “teoría del dominio del hecho”. José Dirceu, por la función que ejercía “debería saber”. Excluyendo las pruebas materiales y negando el principio de presunción de inocencia y el “in dubio pro reo “, se le enmarcó dentro de esa teoría. Claus Roxin, jurista alemán que profundizó esta teoría, en una entrevista a la FSP del 11/11/2012 alertó sobre el error del STF al haberla aplicado sin pruebas. De forma displicente, la Ministra Rosa Weber dijo al dar su voto: “No tengo prueba cabal contra Dirceu, pero voy a condenarlo porque la literatura jurídica me lo permite”. ¿Qué literatura jurídica? ¿La de los nazis o la del conocido jurista del nazismo Carl Schmitt? ¿Puede una jueza del Supremo Tribunal Federal permitirse tal liviandad ético-jurídica?

Gandra es contundente: “Si yo tengo la prueba material del crimen, no necesito la teoría del dominio del hecho para condenar”. Pero dicha prueba no fue presentada. Los jueces se quedaron con los indicios y las deducciones. Advierte de la “inseguridad jurídica monumental” que se puede aplicar a partir de ahora. Si cualquier subordinado comete un delito y acusa al director, a éste se le puede aplicar la “teoría de dominio del hecho”, porque “debería saber”. Basta esta acusación para condenarlo. Otro notable jurista es Antônio Bandeira de Mello, 77 años, profesor de la Universidad Pontificia Católica de Sao Paulo, PUC-SP, en la misma FSP del 22/11/2013, afirma: “Ese juicio estuvo viciado de principio a fin. Las condenas fueron políticas. Se hicieron porque así lo determinaron los medios de comunicación. En realidad, el Supremo funcionó como la longa manus de los medios. Era un punto fuera de la curva”.

Escandalosa y autocrática, sin consultar a sus pares, fue la determinación del magistrado Joaquim Barbosa. En principio, los condenados deben cumplir su condena lo más cerca posible a sus hogares. “Si yo fuera del PT” ―dice Bandeira de Mello― “o de la familia, pediría que el presidente del Supremo fuese procesado. Parece más partidista que hombre imparcial”. Eligió el día 15 de noviembre, día de fiesta nacional, para llevar a Brasilia, de forma ostentosa en un avión militar, a los prisioneros, encadenados e incomunicados. José Genuino, enfermo y a quien se le había desaconsejado volar, podría haber visto su vida puesta en peligro. Puso a todos en prisión cerrada, incluso a aquellos que deberían estarían en prisión semiabierta. Los detuvo ilegalmente antes de concluir el proceso con el análisis de “embargos infractores”.

El animus condemnandi (el deseo de condenar) y de alcanzar letalmente al PT es innegable en las actitudes apresuradas e irascibles del Magistrado Barbosa. Y todavía tuvimos que defenderlo contra tantos prejuicios que oímos de muchas partes debido a su ascendencia afrobrasilera. Contra eso afirmo siempre: “todos somos africanos”, porque fue allí donde irrumpimos como especie humana. Pero no aceptamos las arbitrariedades de este magistrado, culto pero enrabietado. Con el Magistrado Barbosa la Justicia quedó sin venda porque no fue imparcial, abolió la balanza porque no fue equilibrado. Sólo usó la espada para castigar, incluso contra los principios del derecho. No honra su cargo y empequeñece la más alta instancia jurídica de la Nación.

Él, como dice san Pablo a los romanos: “aprisionó la verdad en la injusticia” (1,18). La frase completa del Apóstol la considero demasiado dura para aplicársela al magistrado.

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LE FALTA LÍDER MORAL AL PAN. Salvador Flores LLamas

Español: Calle Madero, Centro Histórico de la ...

Español: Calle Madero, Centro Histórico de la Ciudad de México (Photo credit: Wikipedia)

Madero & advisors, 1911  (LOC)

Madero & advisors, 1911 (LOC) (Photo credit: The Library of Congress)

A c e n t o

 

Le falta líder moral al PAN

 

SALVADOR  FLORES  LLAMAS

 

Flaco servicio hizo Ernesto Cordero a su candidatura para jefe nacional del PAN al desintegrar, con sus partidarios, el quorum de la reunión del Consejo Nacional que aprobaría la convocatoria y reglamento de la elección del nuevo presidente, pues dieron pretexto a Madero para prolongar su mandato a abril o mayo, hasta que se efectúen los comicios.

 

Tiempo sin duda que Gustavo aprovechará para promover su reelección, en vez de que lo hubieran casi obligado a dejar el cargo antes de realizarse la elección, porque no hay ningún artículo de los estatutos que le impida continuar como jefe.

 

Así es que ese paso sería voluntario del todo por parte de Gustavo.

 

Cordero y los calderonistas ven en eso un asunto casi de vida o muerte, y hablan hasta de bloquear la sede del CEN para obligar a Madero a renunciar; lo que más bien parece un capricho estilo  Peje, que degrada al PAN y lo ubica con partidos que no respetan las normas ni los acuerdos que se aprueban en sus reuniones

 

Torpeza o inmadurez política, el error llevó a los corderistas a dar esa muestra de antidemocracia, en vez de desahogar los puntos del orden del día para que el proceso se iniciara cuanto antes.

 

Esto revela, además que le falta un líder moral al azul, no para que impusiera su voluntad y caprichos, como quería Cuauhtémoc en el PRD y actúa el Peje, si no que mediara entre los bandos enconados y evitara estos traspiés.

 

Ese conciliador pudo haber evitado la escisión entre los senadores y emplear su ascendiente para que los grupos no se den hasta con la cubeta y se caiga en mapacherías, corrupción y enfrentamientos casi insalvables, que no sólo desdibujan la imagen de honorable y  democrático que lo distinguía, sino lo desprestigia ante el país.

 

Por desgracia ningún expresidente de la República de los dos que prohijó el PAN entendió que ése era su papel clave: Fox por sus liviandades e intereses y Calderón por su intemperancia y afán de controlar del todo al partido.

 

D. Luis H. Álvarez, con todo y que se le reconoce como el patriarca, no lo asumió; tampoco el Jefe Diego, quizá para no chamuscarse y seguir siendo una gran figura panista, pero casi decorativa.

 

Está, pues, el partido de Gómez Morín huérfano de un líder y en una cueva de intereses y rapacidades, que deterioran el prestigio que le construyeron sus fundadores.

 

Como grupo humano es comprensible que haya desacuerdos en enfoques y maneras de actuar; pero no al grado de irreconciliables, lo que habla que han tomado al partido como arena para dirimir y defender conveniencias, quizá inconfesables.

 

Madero demuestra que va más a lo suyo que a manejar la batuta imparcialmente, por incapacidad, ambición o lo que sea; Cordero tiene que interpretar la partitura que le fija su jefe Calderón, y tal vez Josefina se decida a enarbolar el liderazgo, valida del prestigio que ganó como candidata presidencial con sus dotes femeninas.

 

De momento se une a Cordero y Juan Manuel Oliva, para intentar derrotar a Madero; pero se ve imposible una candidatura común entre ellos, pues ella no olvida –ni debe hacerlo- los daños que el delfín de Felipe le causó como precandidato presidencial y en su campaña electoral.

 

Además, el grupo Panistas por México, que la apoya, no se la permitirían.

 

A Oliva no se le ve posibilidad de triunfo, por eso se especula que se unirá a Josefina o Cordero, y se ha mostrado más cercano a éste.  

 

El líder que requiere Acción Nacional debe tener empaque para volver al partido al camino de la ética, la vocación democrática y el respeto a los principios que le dieron sus fundadores y lo hicieron escuela auténtica de luchadores cívicos, no de vividores que sólo buscan su interés e incurren en componendas y aun traiciones para capitalizar el poder.

 

¿Alguien volteó hacia Fox o Marta Sahagún?

 

 

 

 

ANÁLISIS A FONDO. J. Francisco Gómez Maza. ¿CONOCEN LO QUE ES LA POBREZA, LOS POLÍTICOS?

Reforma and El Ángel as seen from the Torre Mayor.

Reforma and El Ángel as seen from the Torre Mayor. (Photo credit: Wikipedia)

English: Monuments in Paseo de la Reforma, Mex...

English: Monuments in Paseo de la Reforma, Mexico. Español: Vistas de monumentos en el Paseo de la Reforma, en la ciudad de México. El monumento a Colón (der.) data de ca. 1876 – 1877. (Photo credit: Wikipedia)

Jue 05-12-13

Francisco Gómez Maza

Análisis a Fondo: ¿Conocen lo que es la pobreza, los políticos?

·         La pobreza se reproduce como la mala yerba 

·         Hablan de ella los políticos, pero no la conocen

La pobreza. La estudia medio mundo, los sociólogos, los sicólogos sociales, los expertos en salud pública, los antropólogos, y hasta los políticos.

Pero, ¿conocen realmente lo que es la pobreza?

Porque más allá de las cifras, de las gráficas y de los porcentajes, hay un submundo de masas humanas que carece de lo más indispensable, o que vive con las tripas enredadas, y que clama venganza, y que debería de hacer recordar que nadie tiene derecho a lo superfluo mientras alguien carezca de lo estricto, como lo advirtió dramáticamente el nicaragüense Rubén Darío.

Murió Nelson Mandela y se llevó a la tumba – ahí donde se pasan la muerte los hombres que viven debajo de la tierra, parafraseando a Sabines – su desesperado deseo de que los paupérrimos de su tierra, Sudáfrica, llegaran a conocer casa, vestido y sustento dignos, porque conoció la pobreza y hasta la cárcel creída infinita.

Pero los políticos mezquinos o mañosos, o ladrones, o ingenuos, qué saben de las condiciones de exclusión, de apretujamiento, de ansiedad en que sobreviven millones de seres humanos en el mundo.

En México, a pesar de las cifras, de las encuestas del Coneval o del INEGI, las mayorías son pobres. Basta treparse al Metro, a esas inmundas vitrinas rodantes llamadas microbuses, caminar por las calles, para ver junto a uno a legiones de pobres, de clases medias para abajo: gente mal vestida, mal comida, de salud precarísima, angustiadas porque la paga no les alcanza.

Solo las cifras oficiales de México. 114 millones de habitantes, digamos. 48 millones de ocupados; 16 millones inscritos en la seguridad social; 24 millones debatiéndose entre la inseguridad y la desesperación en la economía subterránea. Y la mayoría, sobreviviendo al día. Sin esperanzas, formando filas interminables a las medias noches en las estaciones de cualquier transporte público, pinchurriento transporte público.

En México no le haga caso a las estadísticas. Por lo menos hay 80 millones de pobres. Pobres y los que van sumándose, que se matan trabajando en lo que sea. Pobres en Las Lomas, en Santa Fe, en el Paseo de la Reforma, que tienen que ir de traje y corbata, o de vestidos o faldas digamos que decorosos, pero que a la hora de revisar sus miserables cuentas de debido, se encuentran con que los 3,000 o 4,000 pesos quincenales no les sirven más que para maldita sea la cosa. Millones de profesionales de todas las ramas del conocimiento, con un sueldo miserable por hacer una cirugía en las instituciones de salud públicas, o que trabajan de periodistas 25 horas al día y reciben una miseria por su trabajo.

Con datos proyectados al 2013, la pobreza estaría afectando a unos 164 millones de personas en la Latinoamérica, igual número que en 2012. Una tercera parte casi de la población. De tal cantidad,  68 millones se encuentran en la extrema pobreza o indigencia (11.5 %). Y esto significa que lo que los cepalinos llamaban “reducción” de la pobreza se ha frenado.

fgomezmaza@analisisafondo.com

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