EBRARD, BEJARANO Y LOS CHUCHOS. Salvador Flores LLamas

A c e n t o

Ebrard, Bejarano y Los Chuchos

SALVADOR  FLORES  LLAMAS

Marcelo Ebrard, ex jefe de gobierno del DF, cree que con todo su dinero y el apoyo de Bejarano, el más corrupto de las izquierdas, puede ganar la presidencia nacional del PRD y la candidatura presidencial para 2018.

Tras de darles la espalda a quienes lo apoyaron para candidato presidencial en 2012 y ni les explicó por qué cedió su lugar a López Obrador, aunque les prometió que el candidato sería quien ganara la consulta popular, que él la ganó; cree que volverán a entregársele, cuando van apareciendo sus errores y corruptelas en el GDF, como la Línea 13 del Metro y la Supervía, la autopista más cara del mundo, concesionada a sus socios, a quienes ningún jefe de gobierno podrá disminuir sus ganancias en 30 años, por una ley dictada por él.

“El mejor alcalde del mundo” ve que no basta con comprar con dinero del erario ese título a vivales internacionales, que su popularidad se derrumbó y el respaldo mayoritario de los defeños se lo ganó su sucesor Mancera, de quien se distanció por celos, por querer imponerle a su gente y cobrarle el favor de heredarle el cargo.

Y no sólo, Ebrard se peleó también con Los Chuchos, que lo ayudaron a encumbrarse en el GDF; tampoco les cumplió con los puestos que les prometió y hoy quiere arrebatarles el partido, que él utilizó de trampolín para su ambición política y económica sin que nadie lo sienta identificado con su ideología y principios.

Otro agravio que le tienen los capitalinos es la veleidad convenenciera que le caracteriza, que empleó con Felipe Calderón, a quien no reconoció como Presidente, sino sólo cuando le pidió apoyo financiero para la que llamó su obra cumbre, la ruta dorada del Metro, que, por cierto, dejó inconclusa y con muchas deudas a los constructores, tras gastar el tesoro de Alí Babá.

Marcelo nunca ha explicado a la gente sus brincos del PRI a la izquierda, cuando juraba que jamás sería izquierdista; ni su apego a López Obrador, y sólo ha mostrado que le importan los votos, sin dar satisfacción alguna a sus partidarios.

Tras su iluso – y, desde luego, fracasado- intento de debatir con el presidente Peña Nieto sobre la reforma energética (que el gobierno aún no presenta) toma ésta de nuevo de pretexto y se lanza contra el Pacto por México, como señuelo demagógico para basar sus sueños de grandeza imperial como presidente de la República.

Creó –como si no hubiera suficientes– otra tribu perredista, el Movimiento Progresista, para que sirva de trampolín a sus aspiraciones, que se antojan muy lejanas, pues eso de ganar primero la jefatura perredista ya es difícil, y lograr luego la candidatura presidencial, lo es más, máxime que quiénes lo respaldarían, saben que los deja colgados de la brecha y se unce al carro del Peje, sin quien nadie sería en política y menos en la izquierda, aun con el padrinazgo de Camacho Solís 

Que Ebrard recurra a Bejarano no debe extrañar, pues son coyotes de la misma loma.

Baste recordar que René inició sus trastupijes con supuestos apoyos a la gente después del sismo del 85, cuando Camacho era regente del DF y Marcelo su secretario de gobierno e hizo gente al dueto Bejarano-Padierna con la Gran Tenochtitlan, el membrete que crearon para concentrar dinero y favores oficiales, dizque para ayudar a los damnificados a reconstruir sus casas, y los capitalizaron para formar su mafia, que les dio dinero, poder político y los hizo jefes de brigadas de choque.

Sin que sepa ni jota de hidrocarburos, Ebrard ataca la reforma energética por publicidad; mas sobra quien le baje los humos en un auténtico debate, pues su ignorancia del tema es supina

Es muy fácil gritar no a la privatización y que nadie podrá arrebatar el petróleo a los mexicanos por ser suyo; ya que nadie pretende privatizarlo, y ni Marcelo ni López ni Camacho o cualquiera de sus paniaguados podrán demostrar lógica y conceptualmente que se busca tal cosa.

Como nadie discute que el petróleo es de los mexicanos, la gente cae en cuenta que la izquierda irreductible lo toma de pretexto para evitar que México mejore su economía e industrialización, porque sueña con llegar a Los Pinos y disponer de ese recurso nacional para dilapidarlo, como Hugo Chávez en Venezuela, pues Padierna, López Obrador y socios no sólo se dicen admiradores del fallecido dictador, sino proponen que se imite su ejemplo en México.

Los Chuchos, por su parte, que se dicen los creadores del Pacto por México, se ven obligados a adoptar esa postura intransigente del obradorismo sobre la reforma energética, para no perder seguidores en la izquierda, aunque en el fondo están en contra y no sería raro que sus diputados y senadores voten bajo cuerda en favor de la reforma oficial, aunque PRI y PAN podrán logar las dos terceras partes de los votos en ambas cámaras para su aprobación constitucional, sin ellos. Y si no, ahí está el PVEM, apéndice priísta. 

Jesús Zambrano declaró que si el PAN sostiene su proyecto de reforma energética, romperá el PRD sus alianzas con él, cuando bien sabe que sin ellas ya no cuenta en las elecciones, como lo  comprobó el 7 de julio y se lo reclaman los perredistas, pues su partido va hacia atrás como los cangrejos.

Eso es puro jarabe de pico, pues Zambrano no puede ir en contra de los dictados de su jefe, el Chuco Mayor (Ortega), quien presume haber sugerido a Peña Nieto la idea y los términos del famoso pacto, con el compromiso de respaldarlo a ultranza.    

 

 

ANÁLISIS A FONDO. J. Francisco Gómez Maza. DRAMÁTICO RETO, EL 60%

English: Interior patio of the SHCP Museum in ...

English: Interior patio of the SHCP Museum in Mexico City (Photo credit: Wikipedia)

English: Old National Cash Register on display...

English: Old National Cash Register on display at the Museo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público in Mexico City (Photo credit: Wikipedia)

Español: Oficinas centrales del Instituto Mexi...

Español: Oficinas centrales del Instituto Mexicano del Seguro Social en la Ciudad de México, D.F., México. (Photo credit: Wikipedia)

Dom 21-07-13

Francisco Gómez Maza

Análisis a Fondo: Dramático reto, el 60%

·         No hay cambios sustanciales

·         Peña Nieto, a contracorriente

Cada vez más tristes están las cifras de la economía mexicana. El empleo, por ejemplo, no crece, no da para más, y el aparato productivo no se satisface a sí mismo ni satisface la demanda de puestos de trabajo. Y la válvula de escape, la economía subterránea, crece y crece muy por encima de la economía legal, o formal. Y de paso, el Gobierno deja de captar un buen porcentaje de impuestos.

Este domingo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en el Informe Semanal del Vocero, dio cuentas de que, en la primera mitad del año, sólo se crearon poco menos de 300 mil nuevos empleos formales, los que se están registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social. Y como marcha la economía, al final del año se habrán creado cuando mucho medio millón en total, sin hablar de la calidad de tales empleos.

Esta situación por sí misma es ya reveladora de que no ha habido cambios sustanciales en la economía desde que terminó la Docena Trágica panista. Pero hay otros datos más dramáticos y aterradores. Uno, esclarecedor del comportamiento de la economía, lo dio a conocer la semana pasada el secretario de Trabajo y Previsión Social mexicano, Alfonso Navarrete Prida, en el contexto de una reunión que sostuvo en Moscú con los agentes sociales del G20 (Grupo de los 20), a quienes les pidió su cooperación en la formalización del empleo en México, donde el gobierno actual, de Peña Nieto, se esfuerza en superar el reto de regularizar al 60 por ciento de sus trabajadores

Navarrete Prida fue brutalmente claro: “Cada vez que el país avanza diez pasos, en realidad avanza sólo cuatro porque seis representan una carga que no le permite moverse.”

La siguiente afirmación es escalofriante: “No hay reforma posible que pueda hacer de México un país viable dentro de la economía del siglo XXI con un 60 por ciento de empleo informal… Cualquier política en el ámbito económico tiene que tener como finalidad la creación de empleo para superar no sólo la falta de ingresos fiscales, que genera la opacidad del mercado laboral, sino también las desigualdades sociales que conlleva.

“La informalidad acrecienta las desigualdades. Una empresa informal tiene una capacidad de producción un 45 por ciento inferior que una empresa formal”, advirtió.

Además, agregó el funcionario mexicano, los programas de asistencia social dirigidos a esa población informal se comen los pocos recursos que genera una población formal reducida, que es la que paga impuestos.

El Gobierno de México ha articulado una política encaminada a regularizar las relaciones entre empresarios y empleados, y que se basa en cuatro ejes fundamentales: impulsar la creación de empleo, democratizar la productividad, salvaguardar los derechos de los trabajadores y conservar la paz laboral.

Ahí está la política económica que plantea la nueva administración. Pero la liga, por el momento, no puede estirarse más a riesgo de que reviente. Para crear empleos suficientes es indispensable que la economía crezca. Y ésta va en declive por las razones que usted quiera y mande. Y no se ve en el horizonte de corto y mediano plazos que los indicadores de las variables económicas vayan a dar la vuelta hacia arriba de la gráfica. No hay por dónde.

Esta situación preocupa a los administradores gubernamentales, ciertamente, porque su jefe, el presidente Peña Nieto, se comprometió en campaña a hacer crecer la economía y, por consiguiente, el empleo. Pero, por lo pronto, no es consuelo de tontos, habrá que taparse hasta donde dé la sábana.

fgomezmaza@analisisafondo.com

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Francisco Gómez Maza

Cambio climático, comunidades y desarrollo. Fernando de la Cuadra

Fernando de la Cuadra
Adital


A pesar de su incontestable presencia en los días actuales, el cambio climático no esun fenómeno nuevo, sino que ya se encuentra presentedesdehacebastante tiempo comotransformación en escala sistémicadelplaneta Tierra. El autor del presente artículo establece como punto de partida para su análisis que es mejorhablar de Cambio Ambiental Global, es decir, aquellas modificaciones que se vienen produciendo en los sistemasTierra, Atmósfera, Océanos y Biosfera, que resulta ser más amplio y complejoqueel cambio climático.

El Cambio Ambiental Global yel recurrente cambio climático suponen la combinación perniciosa provocadapor un conjunto de actividades humanas (origen antropogénico), que dependen de variados factores, como la cantidad de población que habita el planeta,su nivel deconsumo energético, una determinada matriz tecnológica, el uso predatorio de los recursos naturales, etc.Un informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) señalaba en 2007: “Existen pruebas nuevas y más convincentes de que la mayor parte del calentamiento global observado durante los últimos cincuenta años se puede atribuir a actividades humanas” (IPCC. Cambio climático: Informe de síntesis. Contribución de los Grupos de trabajo I, II y III al Cuarto Informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, Ginebra: IPCC, 2007).

Esta constelación da factores provocan, entre otros, el efecto invernadero y el calentamiento terrestre, el adelgazamiento de la capa de ozono, la modificación de la biodiversidad, la desertificación, las precipitaciones ácidas y la contaminación de las aguas subterráneas ysuperficiales. Sin embargo, a pesar de que existe bastanteconsenso en el mundo científico sobre la evidencia delcambio climático, aúnsubsiste la incertidumbre sobre las consecuencias efectivas que éste puede acarrear. Las proyecciones científicas han avanzado en el último periodo y un reciente estudio estima que para el año 2100 un 10 por ciento del planeta sufrirá los efectos de dicho cambio.

Problemas y sus consecuencias

Un estudio publicado por la Academia Nacionalde Ciencias de Estados Unidos (PNAS) afirma que dentro de las regiones que podrían sufrir cambios más severos acausa del cambioclimático se encuentran el Sur de la Amazonía, el Sur de Europa, Centroamérica y algunas regiones tropicales deÁfrica. (El Mercurio, 01/07/2013),mientras en América Latina se estima que los mayores impactos de estos cambios se abatirán especialmente sobre la agricultura, la pesca y el acceso al agua potable, perjudicando sobre todo a las comunidades campesinas e indígenas, a los pequeños ymedianos productores.

En este sentido, una primera constatación que se puede hacer con respecto al cambio climático es que las consecuencias que tiene sobre la población ylospaíses son bastante desiguales, reproduciendo, de esta manera, la situación de inequidad que impera en otras esferas dela realidad económica, política y social. En efecto, estudios realizados por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Banco Mundial (BM) demuestran que los países en desarrollo son aquellos que se encuentran más expuestos a los impactos negativos del cambio climático, ysu previsión es que tendrán que soportar la mayor parte -entre 75 y 80%- de los costos provocados por los efectos nocivos del comportamientodelclima: huracanes, inundaciones, sequias, desertificación, aumento del nivel delmar, alteración de los ciclos agrícolas y enlosregímenes de precipitaciones.

Una segunda constatación, es que los efectos acumulados de la emisión de gases de efectoinvernadero (GEI) que son los principales causantes del cambio climático no se pueden enfrentarsolamente con políticas de mitigación. El problema es más grave, ya que, aunque se pueda lograr una disminución drástica e inmediata de las actuales emisiones de gases, ello no tendrá mayor relevancia o impacto en términos del clima. Lo que actualmente se requiere son políticas de adaptación a dichocambio, con medidas como la provisión más igualitaria yuniversal del agua potable, saneamiento básico, seguridad alimentaria, acceso a mejores servicios de salud y a una educación digna.

A la vulnerabilidad existente entre las poblaciones más pobres del planeta se suman ahora las fragilidades que poseen estas comunidades para enfrentar las catástrofesclimáticas. Estavulnerabilidad se encuentra asociada a condiciones de desigualdad y exclusión que coloca a grupos sociales particulares en una situación demayor riesgo con respecto a otros.

Asimismo, la distribución desigual delos impactos del cambio climático indicaque, tanto los fenómenosmeteorológicos extremos como la transformación paulatina del entorno ambiental, están afectando de manera desproporcionada a los grupos humanos más sensibles que se hallan ensituación de pobrezarural o urbana, pueblos originarios, ancianos, mujeres, niños, enfermos. Estos sectores sociales están sujetos a una “doble exposición”, o sea, a los efectos desastrosos delcambio climático y a una constelación de problemas asociados a su condición de carencia, entendida como expresión de déficit o insuficiencias socio-económicas. (Lampis, Andrea. “La adaptación al cambioclimático: el reto de las dobles agendas”, en: Julio Postigo (editor), Cambio climático, movimientos sociales y políticas públicas. Una vinculación necesaria, Santiago de Chile: CLACSO, 2013, pp. 29-50).

De loanterior podemos concluir queel fenómeno del Cambio Climáticose encuentra no solovinculado a patrón de comportamiento de la naturaleza, sino que su esencia se basa en el estrecho entramado que existe entre las dinámicas ambientales y los procesos sociales. Así, en América Latina es necesario considerar las conexiones entre las cambiantes condiciones de los ecosistemas con los modelos de desarrollo impulsados porlosgobiernos, tanto históricamente como en la actualidad.

En ese contexto, la preocupación por el impacto delcambio climático en el continente ylosesfuerzos de adaptaciónpara superar las consecuencias desastrosas del calentamiento global, la contaminación de las aguas y de los suelos, representa un desafío no solamente en términos de democratizar el uso de los recursos, sino que constituye una respuesta que busca asegurar las propias condiciones desobrevivencia en que se encuentranloshabitantes de la región.

Cambio Climático y Agricultura

Existe una relación recíproca entre cambio climático y agricultura, afectándose mutuamente. En el primer vector, los científicos destacan que el sector agropecuario es uno de los principales emisores de gases de efecto invernadero, donde la suma del uso de combustibles, las quemadas yla producción pecuaria han tenidotambién un fuerte impacto sobre el cambio climático. Además deser un importante demandante de tierras yconsumidor de combustibles fósiles, la agricultura y la ganadería contribuyen directamente a las emisiones de dichos gases por medio de técnicas en elcultivo como la producción de arroz yla cría de ganado. De acuerdo con el Panel Intergubernamental del Cambio Climático,los combustibles fósiles, el uso de tierras y la agricultura,son las tres principales causas del incremento de los gases de efecto invernadero desde hace 250 años (IPCC,

2007).

Como se puede apreciar en el siguiente gráfico, sumados los efectos de los subproductos agrícolas y de las quemadas con el uso de la tierra, las emisiones de gases de efecto invernadero alcanzan casi un cuarto de todoslosgases liberados hacia la atmósfera.


Fuente: Greenhouse Gas

Desde el otro vector, es decir en relación al impacto delcambio climático sobre la agricultura, loscientíficos pronostican que a largo plazo sus efectos se apreciaran de varias formas. Por un lado sobre la productividad, en términos de cantidad y calidad de los cultivos. En segundo lugar sobre las prácticas agrícolas, a través de los cambios del uso del agua (riego) y aportes agrícolas como herbicidas, insecticidas y fertilizantes. Otra dimensión es evidenteen los efectossobre el medio ambiente,particularmente larelación de lafrecuencia y sistema de drenaje de suelos, erosión, reducción de la diversidad de cultivos. Del mismo modo, sobre el espacio rural, por medio de la pérdida o ganancia de terrenos cultivados, la especulación de tierras y los servicios hidráulicos; y, finalmente, respecto a la adaptación, ya que los organismos podrían convertirse en más o menos competitivos y también los humanos podrían tener la necesidadde desarrollar cultivos más competitivos, como variedades de arroz resistentes a la sal o alas inundaciones.

Hoy por hoy existe bastante acuerdo en aceptar la idea de que el cambio climático ha tenido efectos extremos y devastadores sobre la producción agropecuaria de muchos países (sequías, huracanes,inundaciones, tornados, heladas y nevadas) destruyendo miles de hectáreasde cultivos agrícolas y provocado la muerte en masa del ganado. Sabemos quedificultades como las sequias, tormentas einundaciones no son nuevas. Sin embargo, diariamente se acopian nuevas evidencias dequeel cambio climático global ha sido responsable por la frecuencia cada vez mayor de estos fenómenos que afectan la vida de miles de productores en todo elmundo.

En el caso específico de las comunidades campesinas e indígenas ysectores de pequeña y mediana producción, el impacto nefasto del cambio climático ha sido constatado por numerosas investigacionesrecientes. Un estudio del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) advierte que la previsión del aumento promedio anual de la temperatura en Colombia, provocará un aumento de las precipitaciones en un 2,5% lo cual implicará entre otros efectos, la degradación del suelo y perdida demateria orgánica en las vertientes andinas; inundaciones en las costasCaribe y delPacífico; destrucción de nichos para el café, los frutales, el cacao yel banano; cambios en la prevalencia de plagas y enfermedades. Y precisamente estos fenómenos tendrán una mayor incidencia entre los productores de escasos recursos y de pequeña escala. (Lau, Charlotte, Jarvis, Andy y Ramírez, Julián. Agricultura Colombiana: Adaptación al Cambio Climático, Políticas enSíntesis N° 1, Bogotá: CIAT, febrero de 2013.).

En otro estudio realizado enlosandes tropicales peruanos, se menciona que elcambio climático ha provocado cambios en los regímenes hídricos así como también ha incrementadolaocurrencia eintensidad defenómenosclimáticos extremos (sequia, heladas, granizadas) todos los cuales afectan directamente a los campesinos: “Los pisos ecológicos se desplazan a mayores altitudes, los sistemas productivos tienen que ajustarsuscalendarios y prácticas a las nuevas características climáticas, la contribución de agua glaciar en la época de estío está cambiando dramáticamente.” (Postigo, Julio.”Desencuentros y (potenciales) sinergias entre las respuestas de campesinos y autoridades regionales frente alcambio climático en el sur andinoperuano”, en: Julio Postigo (editor), Cambioclimático, movimientos sociales y políticas públicas. Una vinculación necesaria, Santiago de Chile: CLACSO,

2013, pp. 181-216).

Lo relevante de la investigación realizada porPostigo, es que en ella también se exponen las posibles respuestas que construyen las mismascomunidades andinas para superar los problemas impuestos por los cambios del clima, que durantesiglos han venido respondiendo a la variabilidad climática y gestionando el riesgo que ello tiene sobre sus actividades agrícolas.Eslo que se conoce como la dimensión de resiliencia que poseen las comunidades para enfrentar y superar los daños provocados por el cambio climático.

Por último, en una investigación realizada en el sur de Chile se constataqueel cambio climático no solamente ha tenido serias consecuencias sobre la producción agrícola por la escasez delrecurso hídrico (ríos, canales, lagunas y napas subterráneas) sino que también ya es posible apreciar unareducción delaflora y fauna tradicional en sectores donde se asientan las comunidades Mapuche.

En efecto, durante la Cumbre Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático realizada en Cochabamba, Bolivia, los representantes del pueblo Mapuche denunciaron que como consecuencia de los cambios experimentados en el clima, las aves habían migrado y “ya no se veían mariposas ni lombrices. Los calores y fríos son extremos y ahora aparecen enfermedades y plagas desconocidas” (De la Cuadra, Fernando. “Cambio climático yconflicto socioambiental. Apuntes sobre el antagonismo entre el pueblo Mapuche, el Estado chileno y las empresas”, en: Julio Postigo (editor), Cambio climático, movimientos sociales y políticas públicas. Una vinculación necesaria, Santiago de Chile: CLACSO, 2013, pp. 217-238).

Reflexiones finales

Si admitimos que el cambio climático tiene un origen antropogénico, debemos asimismo concordar en que existe una distribución desigual no solo en los efectos que posee este fenómeno sobre las poblaciones humanas, sino que también son desiguales las responsabilidades asociadas a la emisión de gases de efectos invernadero. Por lo mismo, concordamos con que el campo dedisputas surge en torno al acceso, control y apropiación de los recursos naturales entre actores que defienden diversas lógicas para la gestión de bienescolectivos de uso común.

Tales conflictos son el resultado de los destinos que le asignan los diversos actores y agentes económicos (particulares o empresas) al uso delterritorio y los recursos naturales, los cuales se sustentan, por un lado, en el sistema de valores culturales que una determinada sociedad o comunidad ha elaborado en torno a dichos recursos y, por otro lado, en las diferentes formas de uso que este recurso adquiere en función demúltiples actividades productivas.

Tal como nos recuerda Escobar “no son sólo los factores y las condiciones ecológicas, sino también los sentidos culturales, los que definen las prácticas que determinan cómo la naturaleza es apropiada y utilizada”. De esta manera, nos advierte el antropólogo colombiano “las luchas por la diferencia cultural, las identidades étnicas ylaautonomía local por un territorio contribuyen a redefinir la agenda del conflicto sobreelmedio ambiente, más allá de loscampos de la economía y la ecología.”(Escobar, Arturo. Una minga para el postdesarrollo: lugar, medio ambiente y movimientos sociales enlastransformaciones globales, Lima: Universidad Nacional de San Marcos, 2010).

Entonces, un tratamiento amplio de la problemática del cambio climático ysusefectos sobre lascomunidades másfragilizadas supone resolver no solo los riesgos biofísicos asociados a las”catástrofes naturales”, sino que principalmente tomar en cuenta los impactos sociales y culturales queimplica la aplicación de determinados modelos de desarrolloquepriorizando en la noción de crecimiento y en la generación de riqueza material, acaban siendo ambientalmenteinsustentables, socialmente desiguales y culturalmente restrictivos.

[Las opiniones expresadas en este documento son responsabilidad del autor y no comprometen la opinión y posición del IPDRS.
Diálogos Textos breves sobre desarrollo rural solicitados por elIPDRS
Santiago, Chile
Julio de 2013].