Primeiras impresses sobre a encíclica Lumen Fidei

Leonardo Boff

 

 

                   

 

         A  Carta Encíclica Lumen Fidei vem como autoria do Papa Francisco. Mas notoriamente foi escrita  pelo Papa anterior, agora emérito, Bento XVI. Confessa-o claramente  o Papa Francisco: “assumo o seu precioso trabalho, limitando-me a acrescentar ao texto alguma nova contribuição”(n.7). E assim deveria ser, pois caso contrário não teria a nota do magistério papal. Seria apenas um texto teológico de alguém que, um dia, foi Papa.

 

       Bento XVI queria escrever uma trilogia sobre as virtudes cardeais. Escreveu sobre a esperança e o amor. Mas faltava sobre a fé, o que fez agora com pequenos complementos do Papa Francisco.

 

       A Encíclia não traz nenhuma novidade espetacular que chamasse a atenção da comunidade teológica, do conjunto  dos fiéis e do grande publico. É um texto de alta teologia, rebuscado no estilo e carregado…

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Una energía volcánica irrumpió en las calles de Brasil

Leonardo Boff

Voy a tratar de hacer una reflexión no convencional sobre las manifestaciones multitudinarias ocurridas en el mes de junio de este año. Es de naturaleza antropológico- filosófica.

Es sabido en la reflexión  antropológica y psicoanalítica que existe en el ser humano una energía  volcánica difícilmente controlable por la razón. Algunos la llaman libido, otros élan vital, algún otro principio esperanza. Tenemos que ver con una energía de construcción y de destrucción, con un caos original que puede ser caótico y generativo. Todo el trabajo de la cultura, de las leyes, de la religión y de la ética es crear una salida para que esa energía pueda fluir y ser regulada de manera que su aspecto constructivo prevalezca sobre el destructivo. El equilibrio es tenue.  En todo momento y en cada situación esa energía está presente, burbujeante y tratando de salir y hacer su curso histórico. La cultura, la religión, la…

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ANÁLISIS A FONDO. J. Francisco Gómez Maza. ALZAS A LA GASOLINA VS PODER ADQUISITIVO

Chile

Chile (Photo credit: @Doug88888)

Español: Pinturas rupestres en Baja California...

Español: Pinturas rupestres en Baja California Sur en la reserva “El Vizcaino”, México (Photo credit: Wikipedia)

English: "Huasteca" Mountains in the...

English: “Huasteca” Mountains in the municipality of Santa Catarina, Nuevo Leon State, México. Near Monterrey. Español: Montañas de la Huasteca en el Municipio de Santa Catarina, Nuevo León, México. (Photo credit: Wikipedia)

Jue 04-07-13

Francisco Gómez Maza

Análisis a Fondo: Alzas a la gasolina vs poder adquisitivo

·         El beneficio fiscal sigue para los ricos

·         La alternativa, el transporte público

Digan lo que dijeren las autoridades hacendarias, en el sentido de que los subsidios a las gasolinas sólo benefician a la población de altos ingresos, la neta es que los minideslizamientos mensuales están afectando el poder de compra de la población en México. El ingreso per cápita nacional es inferior al que reciben los habitantes que viven en la mayoría de los países desarrollados de Europa, Asia y algunas naciones de América Latina con una actividad económica similar a la nuestra.

Cada persona en México destina el 3.4 por ciento de su ingreso a la compra de gasolina, en tanto que en el Reino Unido la relación gasto/ingreso representa únicamente el 1.8 por ciento, en Alemania, el 1.4; en Italia, el 1.4; en Chile el 2.4; en Francia, el 0.7; en España el 0.9; en Argentina, el 1.8; en Brasil, el 1.2, y en China, el 1.7 por ciento.

De enero 2007 a junio 2013, el precio de la gasolina Premium se incrementó 44.7 por ciento en términos reales; la Magna, 69.6, y el diésel, 106.4 por ciento, de acuerdo con cálculos de expertos de la Dirección General de Servicios de Documentación, Información y Análisis (DGSDIA) de la Cámara de Diputados. Un documento titulado “Análisis de los precios y de los subsidios a las gasolinas y el diésel en México, 2007-2013”, la DGSDIA revela que, en ese periodo, la Premium pasó de 8.31 a 12.03 pesos por litro; la Magna, de 6.76 a 11.47, y el diésel, de 5.73 a 11.83 pesos por litro.

Los deslizamientos de los precios de las gasolinas tienen dos objetivos: fortalecer el federalismo fiscal mexicano y reducir el diferencial de los precios con respecto a los observados en la Costa Golfo de los Estados Unidos

De acuerdo con la Cuenta de la Hacienda Pública Federal y la Ley de Ingresos de la Federación 2013, los estados que más ingresos obtendrán por la recaudación de esta cuota son Distrito Federal, Estado de México, Michoacán, Jalisco, Nuevo León y Veracruz; las que menos recaudarán son Nayarit, Baja California Sur, Colima, Tlaxcala y Campeche. 

Pero los economistas gubernamentales dicen que, desde la perspectiva macroeconómica, el subsidio a las gasolinas y el diésel incide negativamente en la recaudación del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) porque, cuando el petróleo se encarece, el diferencial de precios entre México y Estados Unidos se amplía, lo que tiene como efecto final que la tasa de este impuesto disminuya, registrándose una recaudación negativa del mismo. 

El ritmo de deslizamiento de los precios de las gasolinas y el diésel se ha acelerado para detener la caída en la recaudación del IEPS, el cual tiene una naturaleza regresiva, porque su distribución beneficia en mayor proporción a los hogares con los ingresos más altos, que son los que realizan el mayor consumo de combustibles automotrices. 

De acuerdo al Banco Mundial y la Agencia Internacional de Energía, el subsidio interno en los precios de estos combustibles ha permitido que México tenga un consumo promedio anual de 397 litros por persona, superior a muchos países de Europa y Asia altamente desarrollados y de economías en América Latina similares a la nuestra.

En México, el consumo per cápita de gasolinas es mayor en 22 por ciento que en Alemania, 71 por ciento que en Italia, 103 por ciento que en Chile, 141 por ciento que en España y Francia, 192 por ciento que en Argentina, 242 por ciento al de Brasil y 567 por ciento que el de China.

fgomezmaza@analisisafondo.com

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Francisco Gómez Maza

Los profetas leen el presente y anticipan el futuro. Leonardo Boff

Los profetas leen el presente y anticipan el futuro

2013-07-05

Profeta en sentido bíblico no es en primer lugar aquel que prevé el futuro. Es aquel que analiza el presente, identifica tendencias, generalmente desviadas, hace advertencias y hasta amenazas. Anuncia el juicio de Dios sobre el curso presente de la historia y hace promesas de liberación de las calamidades.

A partir de las tendencias captadas, hace previsiones para el futuro. En el fondo afirma: si continúa este tipo de comportamiento de los dirigentes y del pueblo sucederán fatales desgracias. Éstas son consecuencia de las violaciones de leyes sagradas. Y ahí proyectan escenarios dramáticos que tienen una función pedagógica: hacer entrar a todos en razón y en la observancia de lo que es justo y recto delante de Dios y de la naturaleza.

Leyendo a algunos profetas del Antiguo Testamento y también advertencias de Jesús sobre la situación de los tiempos futuros, casi espontáneamente nos acordamos de nuestros dirigentes y de su comportamiento irresponsable ante los dramas que se están preparando para la Tierra, para la biosfera y para el eventual destino de nuestra civilización.

Hace días en algunas partes del mundo se ha roto la barrera considerada como la línea roja que debería ser respetada a toda costa: no permitir que la presencia de dióxido de carbono en la atmósfera llegase a 400 partes por millón. Y lamentablemente ha llegado. Alcanzado este nivel, difícilmente el clima calentado volverá atrás. Se estabilizará y podrá seguir subiendo. La Tierra quedará calentada unos dos grados centígrados, o más. Muchos organismos vivos no conseguirán adaptarse, pues no tienen cómo minimizar los efectos negativos, y acabarán desapareciendo. La desertificación se acelerará; se perderán cosechas, miles de personas tendrán que abandonar sus lugares a causa del calor insoportable y la imposibilidad de garantizar su alimentación.

En un contexto así leo al profeta Isaías. Vivió en el siglo VIII a. C., uno de los periodos más conturbados de la historia. Israel se encontraba exprimida entre dos potencias, Egipto y Asiria, que se disputaban la hegemonía. Tan pronto era invadido por una de estas potencias como por la otra, dejando un rastro de devastación y de muerte.

En este contexto dramático Isaías escribe un capítulo entero, el 24, en una línea de devastación ecológica. Las descripciones se asemejan a lo que puede sucedernos a nosotros si las naciones del mundo no se organizan para parar el calentamiento global, especialmente el abrupto, ya avisado por notables científicos, que podría ocurrir antes de finales del presente siglo. Si efectivamente ocurriera, la especie humana correría un gran riesgo de ser diezmada y de que se destruyera gran parte de la biosfera.

Debemos tomar en serio a los profetas. Ellos descifran tendencias en una perspectiva que va más allá del espacio y del tiempo. Por eso también nuestra generación podría estar incluida en sus amenazas. Transcribo partes del capítulo 24 como advertencia y material de meditación.

“Lo mismo sucederá al acreedor y al deudor. La Tierra será totalmente devastada. Ha sido profanada por sus habitantes porque trasgredieron las leyes, pasaron por encima de los preceptos, rompieron la alianza eterna. Por esta razón, la maldición ha devorado la Tierra, la culpa es de los que en ella habitan… La Tierra se rompe, se resquebraja, es sacudida fuertemente. La Tierra se tambalea como un borracho, se agita como una cabaña… La luna se sonrojará y el sol tendrá vergüenza”.

Jesús, el último y el mayor de todos los profetas advierte: “Se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá hambre y peste y terremotos en diversos lugares” (Mateo 24,7). “En la Tierra los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas. Las gentes desfallecerán de miedo ante la expectativa de lo que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán” (Lucas 22,25-27).

¿No ocurren escenas semejantes en los tsunamis del sudeste de Asia, en Fukushima en Japón, en los grandes tornados y ciclones como el Katrina y el Sandy en Estados Unidos y en otros lugares del planeta? ¿Las personas no se llenan de pavor al presenciar tal devastación y ver el suelo cubierto de cadáveres? Estas catástrofes no suceden por casualidad, suceden porque hemos roto la alianza sagrada con la Tierra y sus ciclos. Son señales y analogías que nos llaman a la responsabilidad.

Curiosamente, a pesar de todos estos escenarios de destrucción, la palabra profética termina siempre con esperanza. Dice el profeta Isaías: “Dios quitará el velo de tristeza que cubre a todas las naciones. Enjugará las lágrimas de todos los rostros… Aquel día se dirá: este es nuestro Dios, en quien hemos esperado y Él nos salvará” (25,7.9). Y Jesús remata prometiendo: “cuando empiecen a suceder estas cosas, animaos y levantad la cabeza porque se acerca la liberación” (Lucas 21,28).

Después de estas palabras proféticas no cabe comentario; sólo el silencio pesaroso y meditativo.